martes, 28 de abril de 2009

Medianoche



Se acercaba la medianoche. El cielo estaba oscuro como el tizón. Había miles de estrellas, y la luna brillaba en todo su esplendor en el centro del universo. Una suave brisa húmeda revoloteaba entre las lánguidas ramas de los árboles del camino, haciendo que éstos dibujasen en el suelo dudosas sombras. Todo parecía estar en calma, excepto ese detalle. El bello de la nuca se me erizó. Estaba sola en aquel funesto camino que llevaba a la lejana y gran mansión. A lo lejos se dibujaba la majestuosa silueta del palacio. Era enorme con grandes portones en la entrada. Tenía varios resaltados de color plateado alrededor de las estrechas y numerosas ventanas, y en el marco de la entrada principal.

El carruaje que me transportaba era de un color negro intenso con farolillos en los extremos del mismo. El cochero y el lacayo, lucían esmóquines para la ocasión, permanecían arriba del carruaje al mando de los seis corceles blancos que tiraban del carruaje. Visto desde fuera, debía tener una visión espectacular, todos al mismo ritmo. Nos acercábamos a la reja de entrada de la propiedad. La reja era de hierro de un gris plomizo, mientras que los muros y el palacio era blanco oscuro casi beig, al igual que el hermoso vestido que yo lucía para la ocasión. El camino estaba oscuro a pesar de los varios farolillos allí instalados. La escasa luz no llegaba muy lejos, solo hasta entrever algo de los inmensos jardines que había a sendos lados del camino.

A la vez que me acercaba al lugar donde los carruajes se detenían para dejar a sus huéspedes, todo se veía con más claridad debido a la gran iluminación que había allí. El lugar estaba atestado de invitados engalanados con sus vestidos y esmóquines. Había varios mayordomos, contratados para esta ocasión especial, daban la bienvenida al palacio y anunciaba las llegadas. Justo delante de la escalerilla que subía hacía la entrada del palacio, había una gran fuente en la que reposaba la diosa Venus, la diosa del Amor. Era preciosa, parecía que estaba allí en persona, para contemplar aquel espectáculo. Mi gran momento se iba acercando, el tiempo volaba. Quedaba menos de tres horas para medianoche. Tendría que aprovechar el tiempo al máximo, el tiempo se acabaría y tendría que volver a casa.

Dentro del carruaje todo era sombrío, solo había la luz que entraba entre las gruesas cortinas de terciopelo carmesí, luz procedente de la gran iluminación del exterior. Cuando se abrió la puerta del mismo, todo era mágico, todo parecía brillar, era deslumbrante ver la variedad de luminosidad que allí había. El lacayo se apresuró para abrirme la portezuela y ayudarme a salir del carruaje. Esto hizo que saliese de mi asombramiento. Había personas de distintas índoles, todas de alta alcurnia, todas con sus vestidos de galas, todas se conocían y se saludaban cordialmente según dictan las normas del decoro. Nunca había tenido la oportunidad de vivir un momento como aquel. Estaba muy emocionada.

Bajé del carruaje y me topé con todo el revuelo. Me encontraba a pies de la gran escalera que conducía a la entrada principal del palacio. Entre el gentío, allá, allá arriba de la escalera, alguien me observaba fijamente, lo presentía. No podía moverme, tan solo avancé un par de pasos cuando bajé del carruaje, así que allí estaba “perdida” con los pies clavados en el suelo. Algo en mi expresión alertó a aquella persona que me observaba desde lejos. La emoción recorría cada fibra de mi cuerpo; la angustia recorría mi rostro, la angustia de sentirme sola. No conocía a nadie, estaba asustada a pesar de la cantidad de personas que merodeaban a mí alrededor.

Logré divisar a lo lejos el par de ojos serios con destellos de diversión. Pertenecía a un caballero. Un caballero que no conocía, un caballero que nunca había visto, ¿quién era? La expresión de mi rostro no cambiaba y creo que por momentos que pasaba iba a peor ¿qué me pasaba? De pronto mi corazón empezó a latir desbocadamente, no supe la razón hasta que vi al misterioso caballero frente a mí. Pero, ¿cómo llegó a mí si no deje de quitarle ojo? Estaba tan absorta en mi estupefacción y mi confusión que no me di cuenta que él había avanzado hacía mí entre el gentío.
Así que, ahí estaba delante de mí con un brillo misterioso en sus ojos. “Marc, a su disposición ¿Puedo ayudarle? Veo que se encuentra algo confusa. ¿Me permite que la guíe?”. Todo eso dijo en cuestión de un momento mientras hacía una firme reverencia y tomaba mi mano para besarla. Una ola de calor subía a mi rostro dándole un toque carmesí a mis mejillas. Sonreí, era lo mínimo que podía hacer, y asentí con la cabeza. Dejé que me guiara, que me condujera al interior del palacio. Parecía que iba volando en una nube a su lado. De vez en cuando se detenía para saludar y dar la bienvenida a los invitados. ¡Santo cielo! No me di cuenta que era uno de los anfitriones de la velada. Al darme cuenta de ese detalle sentí una sensación de gozo impresionante.

Marc, me llevó hasta la puerta del gran salón, donde se reunían toda la multitud y se encontraban numerosas mesas instaladas repletas de alimentos y bebidas. El gran salón era hermosísimo, de lo más bello que nunca había visto. A sus extremos tenía varias columnas doradas, mientras que en las paredes de mármol color ámbar había varios retratos del linaje familiar. Un gran chimenea había en el fondo de la estancia, en este caso, tapada con la gran tarima de los anfitriones. Valiosas vajillas y artículos de cristal y porcelana reposaban sobre los estantes y las vitrinas. La multitud estaba dividida en grupos conversando con sus conocidos, mientras otros revoloteaban alrededor de los manjares que había sobre las mesas, como si fuesen abejas zumbando alrededor de la miel.

Marc, se detuvo ante la puerta del atestado salón. Le susurró algo incomprensible al mayordomo que allí había para anunciar la llegada de los invitados en voz alta. Luego, se volvió hacía mí y me preguntó a qué familia pertenecía. Estaba tan nerviosa, que me quedé en blanco, me quedé bloqueada. No sabía qué decir. Al fin, me serené y respondí con una tímida sonrisa. “Dew, Principesca de Neverland”. Él se me quedó mirando con diversión y un toque de misterio en su mirada junto a una gran sonrisa. Volvió a susurrarle algo al mayordomo, y todo cambió. Él posó mi mano sobre su fuerte antebrazo y dio un paso adelante, arrastrándome junto a él con una gran sonrisa en su rostro. De modo que estábamos justo en la puerta preparados para realizar una entrada “ostentosa”. Yo también sonreía ya que no esperaba hacer una entrada como aquella; además, no tenía ningún motivo ahora para sentir miedo. Estaba acompañada de un fuerte y apuesto caballero. “Marc, Príncipe del reino y anfitrión de la velada, junto a Dew, Principesca de Neverland” dijo el mayordomo en voz en grito. Justo en ese momento, los nervios se apoderaron de mí, pero aún así no dejaba de sonreír. Marc notó mi nerviosismo ya que puso su mano libre sobre mi mano que el sostenía en su antebrazo, para luego, darme un estrujoncito reconfortante. Con su gesto intentaba decirme que él estaba ahí conmigo, que no volvería a perderme.

Caminábamos entre la multitud hacía el centro del mismo, pero por cada paso que dábamos nos deteníamos, él saludaba a los huéspedes y me los presentaba de modo que yo también pudiesen participar en las diversas conversaciones. Nunca pensé conocer a tanta gente en una sola noche. ¡Era increíble! Él nunca se distanciaba mucho de mí, siempre me tenía en su campo de visión. Siempre alerta y atento para que me sintiera cómoda. En ningún momento apartaba su seria y dulce mirada de mi rostro casi siempre sonriente.

En el centro del salón, algunas parejas se movían al compás de las sutiles notas que el pianista hacía que brotasen entre sus dedos. Sin querer, deje al lado la aburrida conversación que tenía un par de viudas ricas y Marc, para dejar mi mirada vagar por el gran salón, deteniéndome en las felices parejas que danzaban. No sabía cuanto tiempo pasó antes que Marc se acercara a mí, sintiéndolo en mi espalda. Mi corazón latía desenfrenadamente en mi pecho, me asustó la idea de que se oyera el golpeteo de mi agitado corazón. Pero no creo que ese sonido sobresaliese entre el ruido que había en la sala. Marc estaba justo detrás de mí, sentía como su fuerte pecho rozaba mi espalda. Acercó sus labios a mi oído para susurrarme algunas palabras. “No seas descortés. No dejes de lado a estas pobres damas” dijo entre risas. “Princesa, ¿me concedes la próxima pieza?, para mí sería un placer compartir unos breves y mágicos instantes bailando contigo”. Le miré con una gran sonrisa en mis labios, sabía que había vuelto a sonrojarme. Él seguía sonriendo esperando una respuesta por mi parte, con lo que asentí con la cabeza en forma de afirmación, dejando que él me llevara hasta el centro de la pista de baile.

De fondo empezó a sonar una suave melodía que incitaba a sus bailarines a bailar un poco más pegado de lo correcto. Para no hacer menos, Marc me atrajo hacía él, de modo que me topé con su plano y fornido pecho. Marc era tan alto como apuesto, moreno de extremidades fuertes. Sus ojos eran de un suave color miel que enamoraban con tan sólo una mirada. No tenía barba, pero sí un rescoldo de perilla en su tensa barbilla. Era tan hermoso como un ángel caído del cielo. Haciendo cuenta de mi asombro por su cercanía, rompió a reír en sonoras carcajadas. Empezó a moverse por todo el gran círculo que había a nuestro alrededor, cómo no, yo iba junto a él dando vueltas sin parar. La gente nos miraba boquiabiertos, asombrados por nuestra gran armonía y habilidad, ya que parecíamos una sola persona danzando. "¡Te das cuenta de lo bien que lo estás haciendo, que todo el mundo nos admira impresionados? Le es imposible evitar mirarnos”. Esto parecía divertirle mucho ya que no paraba de sonreír, mientras hablaba sin perder ningún detalle de los pasos que dábamos. “Será por tu gran destreza en las pistas de bailes. Siempre terminaras deslumbrando a todos y cada uno de los presentes. Por mí no será seguro”. Dije mientras alzaba mi mirada hacía la suya y le regalaba una dulce sonrisa. “Es por ti, amor. Creo que nunca vieron a una dama tan bella y con un gran don para el baile entre mis brazos, como están contemplando ahora. Eres única”. No pude evitar sonrojarme hasta adquirir un tono escarlata en mis mejillas. Era uno de los momentos más emocionantes que nunca esperaba vivir. Para su última respuesta, no tuve respuesta, no supe que responder ya que me cogió por sorpresa. Tan solo, sonreí una vez más, algo que al parecer hice cien mil veces durante toda la velada.

Seguimos bailando al compás, estábamos solos en la pista de baile puesto que nuestros competidores decidieron darse por vencidos al ver que no teníamos igual. La sutil melodía descendía al tiempo que la pieza llegaba a su fin. Mi loco corazón latía descontroladamente cuando Marc me sujetó con firmeza en la espalda con su firme brazo para evitar que me alejara de él. Él me susurraba bellas palabras al oído, al mismo tiempo que me repetía constantemente que no me olvidara de respirar. No sé si era una visión mía, o era real, pero creo que por pocos segundos que pasaban, Marc se acercaba más a mí; su rostro lo tenía aun palmo del mío. Sus labios rozaron suavemente los míos en una caricia. Me acarició mi sonrojada mejilla mientras susurraba “¿te apetece dar un paseo bajo las estrellas y salir de esta sofocante atmósfera?”, ya estaba dirigiéndose conmigo de la mano hacía un balcón abierto que daba al gran jardín antes de que me diese tiempo de responder. Ya no había tiempo para responder. Con todo este jaleo no me di cuenta de que perdí la noción del tiempo; el carruaje estaría esperándome para volver a casa, faltaban pocos minutos para medianoche. Él cogió una rosa de un rosal y me entregó, olía divinamente y era preciosa. Pero sabía que no podía permanecer más tiempo allí. “Lo siento, he de irme, me están esperando”. Le dije apresuradamente echando a correr como pude hacia el carruaje, ya que mi vestido me impedía que avanzara con toda agilidad. Él se quedó petrificado por el repentino giro de la situación. Cuando salió de su asombro, corrió detrás de mí, llamándome…pero yo ya no estaba allí para mirarle, ni sonreírle, ni mucho menos para escucharle…en el lugar donde estuvo hace unos minutos el ostentoso carruaje, tan solo quedaba la rosa que él me entregó varios minutos antes. La rosa de me se me cayó con las prisas de subir al carruaje, sin poderme detener a recogerla… El se agachó parra recoger la rosa del suelo, espero que no malinterpretara esa acción, él me hizo sentir la princesa que siempre fui y era; no quería que pensase que no me importaba él ni los momentos mágicos de aquella noche que nunca olvidaría. Presentís su cara de aflicción después de recoger la rosa, pero yo no podía hacer nada…El carruaje avanzaba velozmente entre el camino que conducía fuera de las fronteras del gran palacio.

Dentro del carruaje todo estaba oscuro, no se veía absolutamente nada; de pronto sentí como si me cayese a un pozo sin fondo, tan oscuro como la nada. Me sobresalté y desperté. No estaba en el sombrío y ostentoso carruaje, ni llevaba el hermoso vestido que llevaba en la gran velada…sino que estaba en mi cama. Todo fue un nuevo sueño, un sueño más para mi colección. Miré el reloj, aún estaba oscuro afuera. Era medianoche…

P.D.: En la vida todo lo que nos quedará será un montón de deseos por cumplir y vivir en nuestros sueños.


Nota: Esta entrada es un sueño que tuve hace unos cuantos días, hará cosa así de una semana.
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Sin barreras



A veces lo distinto


Es más valioso que lo habitual


El amor no tiene límites


Y menos es discriminatorio


Cuando se ama de verdad.
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Miedo al amor



Un día el Amor le pregunta a la Amistad…


“¿Para qué estás tú, si ya estoy yo?”


Y la Amistad responde…


“Porque yo llevo una sonrisa…


Donde tú dejaste una lágrima…”

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sábado, 25 de abril de 2009

Sueños



Puedo pasarme toda mi vida


buscando a mi príncipe azul…


Pero ese príncipe


sólo existe en mis sueños…


Pero llegará ese día


en que ese sueño se hará realidad…


y entonces,


todo cambiará…


Seré


Una princesa enamorada…


Con mi propio príncipe azul.


P.D.: Nunca dejaré de soñar…si quiero ser la protagonista de mi sueño…
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Reflexión: ¿Es esto amor?



El otro día en mi soledad estuve analizando el romanticismo actual. O los hombres ya no son lo que eran o es que nunca han sido así. Las historias que nos han contado desde nuestra infancia ya sea vía película romántica (que a todas nos encantan) o vía informe directo de la historia de amor de nuestros abuelos o padres, no son contrastables hoy en día.

Hoy en día, ¿a cuántas parejas conocéis que duren más de x años?. No sé si el problema lo tendrán los hombres o las mujeres…pero, los hombre cada vez se preocupan menos por las relaciones amorosas y el amor en sí, tan sólo buscan una chica para echar un buen ratillo con ella y nada más; todo queda en unas cuantas “citas”, pero luego “si te he visto, no me acuerdo”, ¿y eso por qué?, ¿ya no existen todas esas historias de amor que llenaban los corazones de esperanzas?, ¿y esos príncipes luchadores por el amor de su princesa dónde quedaron? Mientras que las mujeres ya no quieren un príncipe que venga a salvarlas o a hacerles la vida más fácil. Ahora son más independientes, se abren paso en este mundo y sólo quieren a alguien que les cojan de la mano al andar, que las mire en la ducha, las abrace en la cama y las bese en la calle. ¿Es eso amor?, ¿es esta la razón por la cual los hombres dejaron de interesarse por el amor como algo serio e interesarse por él como un pasatiempo? Puede ser, es lo más posible.

Si las chicas han rebajado las peticiones que hacían al chico maravilloso, al cual ya no ruegan que mate dragones o luche contra brujas para conseguir su amor, sino simplemente sinceridad y equilibrio, ¿por qué son los hombres incapaces de satisfacerlas? Si todo parece ser más sencillo de este manera, ¿por qué no lo hacen bien si ya no es necesario que luchen con dragones para ganarse el amor de su chica?

Luego, un día, encuentran a alguien que creen maravilloso, que no saben de dónde ha podido salir pero que cumple todas sus expectativas. Todo es precioso, “como en un cuento de hadas”... ¡Ah! No. No me acordaba de que todas esas chicas no querían un príncipe que matasen dragones y luchasen por su amor, ¿entonces, por qué iba a ser tan perfecto como un cuento de hadas, sino hay príncipe y tan sólo hay sapos? Sí, eso es lo que hay, sapos. Pero sigo sin entender ¿por qué las chicas prefieren a esta panda de estúpidos sapos, cuando podrían tener un príncipe?, ¿serán tan estúpidas como ese bando de sapos? Puede ser, tiene mucha posibilidad. ¿Quién no querría un príncipe que luchase por ella y por ganarse su corazón? Yo prefiero un príncipe ante que un viscoso sapo.

Todo esto me lleva a pensar, que las chicas son tontas, pero bueno…también hay otra cuestión, ¿no todas podemos ser princesa, verdad? Por supuesto, de ese no hay dudas, no todas somos ni podemos ser princesas. Hay pocas princesas en este mundo repleto de ranas y sapos. Yo soy una princesa y estoy muy orgullosa de serlo, así que yo esperaré a mí príncipe que luche contra dragones y brujas, mar y tierra para conseguir y ganarse mi corazón. Esperaré todo el tiempo que haga falta, si al final voy a conseguir lo que deseaba, mi príncipe, amor y felicidad.

Ranas:
· No quieren un príncipe.
· Quieren un sapo.
· No quieren que luchen por su amor.
· Solo piden sinceridad…y echar unos buenos ratillos.
· Todo es más fácil.
· No hay que ganarse su confianza y amor poco a poco.
· Solo basta amistad (en casos excepcionales) sino ni eso.
· No hace falta demostrarles amor constantemente para que se sientan segura.
· No creen en cuentos de hadas.
· No creen en príncipes, dragones, palacios, magos…y otras criaturas de los cuentos.
· No encuentran el amor eterno.

Princesas:
· Desean un príncipe.
· No quieren un estúpido sapo.
· Quieren que luchen por su amor.
· Piden confianza, respeto y amor eterno.
· Todo es muy complejo,
· Hay que ganarse su confianza y amor poco a poco como bien dicen las antiguas leyendas.
· No solo basta la amistad, es necesario también la confianza, respeto, además del amor.
· Es necesario demostrarles continuamente el amor que se siente hacia ellas.
· Creen en cuentos de hadas y en las antiguas leyendas.
· Si creen en cuentos de hadas y leyendas, creen en príncipes, palacios, dragones y demás criaturas mágicas.
· Encuentran el amor eterno una vez que encuentran a su príncipe.

P.D.: "Nada es imposible ni siquiera lo imposible".
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jueves, 23 de abril de 2009

Deshojando una margarita



Me quieres… No me quieres…


Me quieres… No me quieres…


Me quieres… No me quieres… Me quieres…


Se me hace eterno…


Encontrar una respuesta…


A este sentimiento que hay entre nosotros…
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Sant Jordi: dia del llibre i de la rosa



Coincidiendo con el Día Internacional del Libro, se celebra en Cataluña el Día de Sant Jordi, donde es característico regalarse un libro y una rosa. Pero, ¿cuál es el origen de ambas celebraciones?
El hecho de regalar un libro está relacionado con Cervantes y Shakespeare. Estos soberbios escritores han pasado a la Historia por sus fabulosas obras, llegando a ser un símbolo importante en sus respectivos países. El mundo reconoce el trabajo de estos genios celebrando cada 23 de abril el Día del Libro. Así se hizo. De aquí la costumbre de regalar un libro.


Cataluña celebra de una forma muy especial el día del libro. El 23 de abril los hombres regalan rosas a las mujeres y éstas regalan un libro a los hombres. Esta bonita tradición se basa en la leyenda de San Jorge o Sant Jordi, como se dice en catalán, una de las lenguas oficiales de España. La leyenda cuenta que un feroz dragón tenía aterrorizados a los habitantes del reino, quemaba los bosques, se comía al ganado, destrozaba los cultivos... Se decidió entonces que había que dar fin a esa ansia destructora y negociaron un acuerdo tras duras horas de discusión. El pacto consistía en que todos los días entregarían al dragón una joven para saciar el apetito del monstruo. Así estuvieron un tiempo y poco a poco el reino se fue quedando sin mujeres jóvenes. Para que no hubiera problemas ni altercados, siempre se hacía la elección mediante un sorteo para elegir a la mujer que debía ser entregada.

Un día, la suerte quiso que fuese la mujer del rey quien debía ser entregada al dragón. Tras dejarla en el lugar señalado, se marcharon al pueblo por temor a que el dragón les hiciese daño. Al cabo de un rato, éste apareció y, cuando se iba a comer a la doncella, un caballero que montaba un caballo blanco atacó al dragón. Ambos estuvieron peleando por largo rato y en uno de los lances del combate, San Jorge, que así se llamaba el caballero, clavó su lanza en en vientre del malvado dragón, matándolo en el acto. De la herida que el lanzazo le había producido al monstruo manaba mucha sangre que cuando entró en contacto con el suelo, se convirtió en rosas.
San Jorge cogió una de aquellas fabulosas rosas y se la regaló a la doncella que la llevó al pueblo entre grandes gritos de alegría. Desde entonces hasta ahora, cada 23 de abril los hombres regalan una rosa a la dama que reina en su corazón. Las damas, para corresponder tal detalle para con ellas, regalan un libro a sus amados. Cataluña celebra de este modo el día del libro.


P.D.: Una rosa…Un llibre...Una pasión…Una historia…Un amor…

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miércoles, 22 de abril de 2009

79 cosas sobre mí



1. Soy simpática con quienes lo son conmigo.
2. Dos, un número que me gusta. Solo dos personas pueden encontrar la perfecta armonía entre ellas en el amor y hacer que sus corazones latan como si de uno solo se tratase.
3. Soy muy, pero que muy romántica.
4. Mi color favorito es el rosa.
5. Me gusta escribir historias, sueños, deseos…
6. Me apasiona leer novelas románticas.
7. Me encanta ver películas, sobre todo las de trama amorosa.
8. Ocho. Otro número que me gusta…se dice que es el número de la suerte. ¿me dará suerte para encontrar pronto a mi príncipe?
9. Me gusta pasear por la orilla de la playa en mi tiempo libre, o para ordenar ideas.
10. Me encantan los perros, sobre todo los labradores, huski siberianos, coques, chiguagua y los white west terrier.
11. Me gusta escuchar musica.
12. Doce. Y otro más…doce años fui la nº 12 de la lista de clase (risas)
13. Me gustaría tener la oportunidad de viajar más.
14. Catorce. Este número es especial para mí. Es el día de mi cumple.
15. Me encantan los postres. Muero con ellos.
16. Me gustaría conocer a mi príncipe en la playa al atardecer.
17. Soy amante de la copla desde que era pequeñaja.
18. Me gustar estar en casa.
19. Me gustaría algún día bailar una balada con mi príncipe.
20. Me gustaría visitar París, Londres, Venecia, Manhatan, Los Angeles, California…
21. Veintiuno. Puede que este número sea uno de los más bonito…Deseo encontrar a mi príncipe azul en una ocasión especial antes de los 21 años.
22. Veintidós. Otro número que me encanta…los “dos patitos”, puede que sea porque no habrá nada más unido que ellos dos. ¿interesante, no? (risas)
23. Suelo preocuparme por la gente que me rodea y me importa.
24. Me gusta el New Beetle, los Mini-couper, los Citroen C4 y los Opel Corsa.
25. Soy una compradora compulsiva de ropa, zapatos y complementos, aunque a veces tienda más por otras cosas insignificantes que me gustan y son un caprichito.
26. El color de mi coche será según la marca, es extraño, pero a cada marca le viene bien un color distinto…
27. Mi grupo musical favorito es Camila.
28. Me gusta estar en contacto con la naturaleza, por lo tanto me gusta desconectar de vez en cuando, me gusta echar algún que otro día en el campo.
29. Me gusta pasear por bosquecillos, respirar aire fresco.
30. Me gusta que se acuerden de mí, en los días especiales, como mi cumpleaños…
31. Me gusta que se acuerden de mí en todo momento.
32. Me gustan que me abracen y me den mimos cuando los necesito, sin yo pedirlos.
33. Estoy enamorada de Zac Efron, Edgard Cullen y Jacob Black.
34. Mi libro favorito es…uff!! Que difícil es decidir uno solo. Me encantó Una rosa en Invierno.
35. Odio la hipocresía y conveniencia.
36. Me apena muchísimo la soledad, aunque de vez en cuando, me guste estar sola.
37. La orquídea es mi flor favorita. Luego, la rosa ¿a quién no le gusta una rosa? Sobre todo si te la regalan.
38. Me encanta dormir hasta bien entrada la mañana. Sueño con que algún día mi príncipe me lleve el desayuno a la cama.
39. Las frases que más trabajo me cuesta decir son “Lo siento” y “Perdóname” y “Te quiero”.
40. Oh!!! ¿Aún sigues ahí leyendo?, ¿no te has aburrido?, ¿un poco, verdad?, ¿no? Pues acabas de llegar a la mitad de la lista (risas)
41. No soporto que la gente me agobien e invadan mi espacio.
42. Me gusta la historia esa que el hombre se gana poco a poco el amor de una mujer, y no las barbaridades que se ve hoy en día. ¿en qué piensan los jóvenes?
43. En mi vida el mejor momento de cada día es el atardecer.
44. Sueño con el deseo de vestirme algún día de blanco (o beig) y ser la princesa que siempre soñé con su vestido y labios de fresa.
45. Me encantan la moda, me encanta ir de compras…vestidos, vaqueros, zapatos, bolsos, pulseras... ¿te gusta?
46. Me gustan los aromas y olores dulces.
47. Soy bastante tímida.
48. Buscando y esperando mi príncipe azul, que me rescate de mi oscuro castillo.
49. La primavera es mi estación favorita.
50. Me gustaría aprender a bailar bailes de salón, como el tango.
51. También me gusta mucho el invierno para estar en casa con la mantita, la chimenea encendida, viendo alguna película con palomitas.
52. Desearía pasar un fin de semana en una casa rural, lejos, en medio de un bello bosquecillo, junto a mí príncipe. ¡Sería de cuentos de hadas!
53. Odio el olor del tabaco y los olores fuertes. Me dan dolor de cabeza y mareos.
54. No tengo ni piercings ni tatuajes.
55. Cuando tenga casa propia, desearía tener una pequeña biblioteca y un gran vestidor solo para mí.
56. Suelo ser un poco impulsiva en algunos casos, los cuales después me arrepiento de lo ocurrido cuando ya no puedo echar atrás el tiempo.
57. Me gusta que me sorprendan con cosas bonitas.
58. Me encanta las grandes celebraciones, sobre todo las bodas.
59. Algún día me gustaría subirme en una moto Gp grande, pero no conduzco yo. (risas)
60. Me gusta observar la luna y las estrellas por la noche.
61. Me gustaría que dejaran de jugar con mi débil corazón encerrado entre muros, y que lo amasen como es debido. Sueño con amar y ser correspondida.
62. Me gusta que me hagan feliz y reírme con las personas que quiero.
63. Sé bailar flamenco. Así que en cuanto a gusto musical, soy bastante variada.
64. Estoy aprendiendo a hablar inglés, francés y alemán.
65. Me encantan los helados de nata y straciatella.
66. Me gusta sentir el sol abrasando mi piel y la brisa fresca que acaricia mis mejillas y revolotea entre mis cabellos.
67. En una relación, lo más importante es la confianza, amistad y amor.
68. Soy una gran seguidora de la serie televisiva Gossip Girl.
69. Prefiero las relaciones estables a los rollitos.
70. Siempre andan comparándome con una “guiri” alemana, rusa, inglesa… ¿por qué será?
71. Dentro de mi corazón hay una llama encendida para dar y repartir mucho amor, tengo mucho todavía para el hombre de mis sueños.
72. Mi canción favorita es “Todo cambió” de Camila.
73. Me gustaría montarme y dar un buen paseíto en un descapotable.
74. Me encantan los peluches.
75. Mi instrumento favorito es el piano. Me encanta la música clásica.
76. Un sueño: que todos mis deseos se hagan realidad…
77. Sigo con la ilusión de ver a Sara Baras, mi ídolo del baile flamenco, bailando en un gran teatro. 78. Una frase: “El amor verdadero llega cuando dos corazones están preparados”.
79. ¿79? Es la suma de todos los números que me gustan… 2 + 8 + 12 + 14 + 21 + 22 = 79 y por lo tanto el último punto de la lista.

P.D.: Así soy yo… ¿te has quedado con ganas de saber más de mí?
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viernes, 17 de abril de 2009

Looking for my Prince



Creo ver que toda mi pesadilla pasó. Por fin vuelve a salir el sol. Por fin vuelvo a estar contenta, como siempre. Por fin vuelve a brillar la luz de mi alegría.
Vuelvo para continuar mi constante búsqueda del príncipe encantado, el príncipe azul que debería estar en mi vida, el que le corresponde vivir una larga etapa, más bien, una etapa hasta la eternidad junto a mí.
Creo que toda esta alegría se debe al libro que estoy leyendo. Seguro que conoces la saga vampírica de Stephenie Meyer, ¿verdad?. Pues ahora estoy liada con Eclipse. Es genial!!! Y no sé porque, ni por qué razón la personalidad y la forma de actuar de Jacob se me antoja algo parecido a la de mi gran amigo Abel. No tengo ni la remota idea de porque, pero siempre que estoy leyendo y aparece Jabob, con su brillante sonrisa y su encantadora forma de ser…ahí viene Abel con él (risas) es como si fuese la sombra de Jake. Es algo súper raro, y esto hace que cuando tengo el libro en las manos me inquieto y estoy algo…ansiosa, y no sé porque razón. Es extraño esto. (más risas). Si es que ese lobo…sabía que tenía algo especial desde el principio. Tan encantador, angelical, persistente, generoso, simpático y tan romanticón. Me encanta. Edward, no se queda detrás, pero éste es caso aparte, porque mirándolo bien lo único que tiene es cortesía…y Jake no tendrá tantos conocimientos de las reglas de cortesía, pero sabe ganarse a las personas con su calidez. (risas). Pero bueno, este no era el tema principal.
El tema principal, es el príncipe encantado. Hace unos momentos, leí un comentario que me dejó mi amigo y decía algo como “eres la chica que todo chico querría tener a su lado”…pero lo dudo porque en mi vida no hay ningún chico que desee estar junto a mí. ¿Cuál es la razón válida para amar a alguien?. Pero primero habrá que encontrar al príncipe que anda por ahí escondido, sin aparecer. Pero ¿vendrás, verdad? Mira que eres testarudo, con tantas hazañas, ¿y yo qué? Pues nada, si no vienes…te lo perderás todo, todo y todo… Así que más te vale venir…(risas)


P.D.: Estar separados…no nos va bien a ninguno de los dos. Cuida de mi corazón…Lo he dejado contigo.
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jueves, 16 de abril de 2009

Melancolía





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Punto negro



Últimamente, no sé que me pasa, siempre estoy en un estado inestable de humor. ¿qué me está pasando? ¿por qué me ocurre esto? De pronto, estoy muy, muy contenta y de pronto, me estoy hundiendo en la tristeza...el abatimiento y la inquietud, se apoderan de mi, y no me dejan estar tranquila...odio sentirme tan debil. Solo me alegro algo más cuando estoy constantemente dandome ánimos. o, quizás sea que mi estado de ánimo está igual que el tiempo. El tiempo está tonto, no sabe si reí o llorar, así estoy yo también. Últimamente, mi vida se tiñe de gris, como en una repleta oscuridad...como si viviese en un punto negro...

P.D.: Ayudame a salir de él...
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miércoles, 15 de abril de 2009

¿me das un abrazo?


P.D.: Necesitando urgentemente de un abrazo...

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Día gris



Hoy es un día gris en mi vida. Tan gris, que no sé como me siento, no sé si estoy feliz o algo melancólica...más bien, lo segundo. Es uno de esos días que todo lo es turbio, nublado...gris. Es un día muy intenso, con muchas emociones contenidas, querindo salir. Reír, llorar, caminar, correr, callar, gritar...todo al mismo tiempo. Es un caos. Siento como la angustia, la inquietud, el aturdimientoy la agitación en mi interior. Es una sensación desastrosa. Pero hoy es así. Quizás mañana salgan las cosas mejor...
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Buscando la felicidad para ti



Dame tu mano, carguemos juntos lo pesado. Estoy a tu lado, soy tu apoyo y tu aliada. Quiero cuidarte, abrirte el cielo entre mis brazos y levantarte cuando te hayas derrumbado. Estoy aquí para hacerte reír una vez más. Deja tus miedos atrás y ya verás. Deja que te ayude a encontrar la felicidad…

Sabes que siempre me tendrás a tu lado, aunque nos separe tropescientos kilómetros como tú bien dices, pero recuerda lo que te dije, me tendrás junto a ti siempre que quieras…recuerda, la imaginación, déjala volar. No te empeñes a usarla en un callejón sin salidas, lo que te está pidiendo es libertad…¡déjala!

Dame tu mano si te sientes afligido, si no encuentras la salida. Ven, apóyate en mi hombro, deja el dolor en el pasado, siempre estaré a tu lado. Ven, y comparte conmigo lo guardado. Una luz se encenderá en la oscuridad, y la confianza que has perdido volverá. Deja enseñarte a entregarte otra vez sin medidas, sin ningún miedo. Debes seguir adelante, con la esperanzas que algún día lograrás encontrar lo que deseas. No te rindas. Cuando me necesites, ahí estaré para escucharte y lo sabes.

P.D.: Dame tu mano…dibujemos juntos la felicidad…


Nota: Esta entrada esta realizada con la ayuda de una canción que veía muy adecuada para la ocasión. Esta entrada va dedicada a amigo Abel, con todo mi apoyo y cariño, que sé que lo necesitas. No sé si esto lo llegarás a ver, pero desde aquí te dedico esto para ayudarte a superar ese mal trago que estás pasando últimamente. Un besazo enorme para ti, mi pequeñín!!!
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Actualidad


Vivir y ser como yo quiero
Si te pidiera que me llevarás lejos de aquí...¿lo harías?


¿Será el camino correcto hasta donde tú estás?



Porque ser diferente no es ningún delito...


Solo soy feliz cuando estoy contigo, solo tú me haces reír...



Soñemos un poco juntos...


Solo hazme saber...que realmente me amas.


Si yo me muero mañana...¿qué me dirías hoy?


Gracias por el amor que me das...



Solo en sueños te puedo tener junto a mí...siempre ha´rá algo que nos separe.


Si para ti yo he sido solo un juego...


P.D.: Con la esperanza de encontrar a mi príncipe azul...

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martes, 14 de abril de 2009

A escondidas



A escondidas. Te veo a escondidas y no paro de pensarte. Muero de rabia porque no puedo saber cómo sería despertarme junto a ti, temblar entre tus brazos hasta llegarme a dormir. Y aquí estoy yo, con un beso quemándome los labios. Guardo las palabras que algún día te diré y aunque estés muy lejos, siempre te querré. Cómo sería imaginarme cada día junto a ti. Siento a fuego lento que me quema la piel. Estar junto a ti, ser confidente de las dudas que hubo en ti, ser en tu vida lo que tú eres para mí. Gritaría, para que sientas que no me alejo de ti. Ámame, hazlo a tu manera, pero quiéreme, aunque sea en la distancia.


P.D.: “El amor es como el viento, no puedo verlo…pero sí sentirlo”.
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El amor


He descubierto que casi todo lo escrito sobre el amor es verdad. Shakespeare dijo: “los viajes terminan cuando los amantes se encuentran". ¡Ah, que extraordinario pensamiento! Personalmente, no he experimentado nada ni remotamente parecido…pero estoy dispuesta a creer que Shakespeare sí.
Supongo que pienso en el amor más de lo que realmente debería. Me sorprende constantemente su poder para alterar y definir nuestras vidas. Shakespeare también dijo: “El amor es ciego”. Eso lo sé con certeza.
Para unos, inexplicablemente, el amor se desvanece. Para otros, simplemente se pierde. Aunque, claro, el amor también se puede encontrar…aunque sea sólo para una noche. Y luego hay otra clase de amor…el más cruel…el que casi mata a sus víctimas. Se llama amor no correspondido. En ése soy una experta.
Casi todas las historias de amor son de personas que se enamoran entre sí…pero, ¿Qué hay del resto de nosotros?, ¿Qué pasa con las historias de los que nos enamoramos en soledad?
Somos las víctimas de un idilio no correspondido. Somos los amados maldecidos. Somos los no amados, los heridos que deambulan, los minusválidos que no tienen la oportunidad de un buen estacionamiento.
Sí. He amado a varios hombres durante toda mi vida, pero todos de un modo diferente. Fueron los peores momentos de mi vida. Todos ellos, amores no correspondidos que terminan haciéndote sentir cansada de vivir siempre la misma historia…y anhelar encontrar el amor. El amor del que todos hablan…el amor más bello…el amor correspondido.
Bien se dijo una vez, que el viaje más largo que se pueda hacer en esta vida, es la distancia entre dos personas que se aman.

“El amor es sufrido y considerado, nunca es celoso.
El amor nunca es jactancioso o engreído.
Nunca es grosero o egoísta.
Nunca se ofende, ni es resentido”.

P.D.: El amor verdadero llega cuando dos corazones están preparados.
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domingo, 12 de abril de 2009

El vals



El vals…Sí, el vals. Esto es para ti, mi príncipe. Te acuerdas de aquel baile que prometiste bailar conmigo, ¿verdad? Aún lo sigo esperando. ¿Cuánto tiempo más me queda por esperar? Mucho más, supongo. Así que decidí dejar volar mi imaginación, pensando que estabas aquí conmigo y que llegaba el momento del baile…si, el baile, ¿te acuerdas? En los cuentos de hadas siempre hay un baile entre el príncipe y la princesa. Quizás esto no sea precisamente un cuento de hadas, pero quiero que pienses que sí lo es, que tú eres el príncipe y yo la princesa.
El día del baile ya llegó ¿lo sabías? Solo llegó en mi imaginación, porque en realidad aún no estás tú. Ese día todo era perfecto. Hacía una noche muy cálida, repleta de estrellas. Me invitaste a salir, pero yo no sabía dónde me llevabas. Tan sólo me dijiste que me vistiera con el vestido más hermoso que tuviese. Algo especial sucedería, pero no sabía qué. Me llevaste a un gran parque, era hermosísimo y tranquilo. Estábamos solos, solo a lo lejos se percibían las figuras de otras personas, pero no nos molestaban. Dimos un paseo por el parque, tú me agarrabas de la mano mientras caminábamos. Me llevaste a orillas de un gran lago, bajo la luz de la luna, veía ante mí una imagen inigualable, era preciosa. Nos sentamos bajo un gran árbol, allí había una manta extendida sobre la densa hierba fina junto a una gran cesta. Nos sentamos abrazados en la manta, tú estabas justo detrás de mí, de modo que mientras observábamos la danza de la luna sobre el calmado lago, me susurrabas palabras de amor. Todo era tan perfecto y precioso que nunca pensé vivir aquello.
Permanecimos así un rato, pero entonces, tú te levantaste y no sé de dónde, sacaste una rosa roja de tallo largo. Me la entregabas haciendo una breve reverencia, mientras decías “¿Me permitís esta pieza?”. Yo no me lo creía. Con mucho cuidado me levanté. Cogí la rosa y te ofrecí mi mano, al mismo tiempo que hacía una breve reverencia también. De pronto una música empezó a sonar. No podía creerlo, era la canción que a mí me gustaba tanto,” I´ll be” de Edwin McCain. Me miraste con esa mirada tan cautivadora sonriéndome con tu brillante sonrisa. No pude evitarlo, reí contigo. Aquello era mágico. Más mágico de lo que creía. Me arrastraste a ti, e inconscientemente y sin saber cómo, mis pies comenzaron a danzar siguiendo tus pasos. Hacías que diese mil vueltas, me acariciabas en cada instante posible. No dejábamos de mirarnos y sonreír. Mis ojos estaban casi inundados en lágrimas de felicidad y amor. Era justo lo que soñaba, aquel sueño que estaba brillando y quería salir.
Seguimos bailando. Me arrastrabas contigo por toda la gran pista de baile que formaba el gran claro de densa hierba que había alrededor de los árboles, cercanos al lago bajo la luz de la luna y las estrellas. Me abrazabas, me volvías a soltar para luego volverme a atraer hacía ti. Era uno de esos momentos que no quería que terminase nunca. Hiciste que me sintiera la protagonista del cuento, la princesa del cuento de hadas que era.
La música llegaba a su fin. Con ella, todo acabaría. Casi al final de la canción me abrazaste fuertemente entre tus brazos contra tu pecho, y me diste un dulce beso en la cabeza. Creo que no querías que me alejara de ti, pero la música acababa y tendría que hacerlo. Permanecimos así unos instantes, para luego separarnos. Tú no dejaste que me alejara de ti, seguías aguantándome aunque no con tanta fuerza. Se iba acercando el final, lo presentía. Yo no quería que mi sueño acabase, al menos no tan pronto. Pero sentía que se me iba de las manos y veía como se iba con la suave brisa entre las largas ramas de tantos árboles que allí había. Estaba pensando esto, cuando sin darme cuenta, tus labios rozaron los míos suavemente, para luego sumirse en un ferviente beso, cálido y posesivo. Justo en ese momento la música acabó. Todo acabaría ahí, sentía el dolor de la perdida en mi corazón, mientras las últimas notas musicales del vals se marchaban con la brisa.
Todo estaba en silencio a mi alrededor. Estaba sola, tú no estabas conmigo, no había ni rastro de tu presencia, por no decir de tu existencia. Estaba sola tumbada en el césped de mi casa bajo el sol de un atardecer. Veía como el sol a lo lejos se iba marchando…todo era un sueño…todo fue un sueño…


P.D.: Aún espero ese vals…

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sábado, 11 de abril de 2009

Love Story


Una historia preciosa...justo lo que soñaba...

P.D.: ¿Dónde está mi príncipe?...

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Princesa



A veces pienso que soy una princesa. Quizás algunos piensen que esto es una tontería, mientras que otros tantos piensen que estoy mal la cabeza. Pero yo soy feliz cuando lo pienso. Soy “amada” por ser única y un poco odiada, ó más bien, algo olvidada por ser diferente. Soy diferente. Mi personalidad y mi forma de pensar no se asemejan en nada con el resto de chicas de hoy en día. No termino de encajar en esta sociedad, es como si mi verdadero lugar estuviese algunos siglos atrás. Al mismo tiempo, suelo ver las cosas desde otra perspectiva distinta a los demás.
Aunque éste no sea mi lugar, sigo siendo feliz siendo una princesa. Esto último no se dice por decir, no todas las chicas son princesas, eso lo puedo asegurar. Sólo son princesas aquellas que lo sienten en su interior. “Para ser princesa, hay que sentirlo”. Hay muchas princesas por ahí fuera, pero pocas son las de verdad, las de los cuentos de hadas. En este caso, no incluyo las princesas de verdad de cada país, ésa es otra historia, quizás algún día escriba algo sobre ellas, pero ahora no es el momento.
Como decía, hay muchas princesas, pero pocas de los cuentos de hadas. Es cierto que, cada una de nosotras vivimos en un mundo distinto y muy diferente a la realidad. Siempre estamos soñando, dejando a la imaginación volar. Desde luego, que mi pequeño mundo es mejor en parte que la realidad. La realidad no es como yo quiero que fuese. Y nunca lo será. Tan sólo podría mejorar un poco, pero no demasiado. Ésta es la razón por la que ando escondida en mi imaginación la mayor parte del tiempo. Soñando e imaginando que todo es mejor; que mi príncipe viene a rescatarme de la soledad que me rodea, pasando muy buenos momentos junto a él. Momentos que siempre deseo detenerlos y hacer que se detenga el tiempo, que no se vayan tan rápidos. En mi mundo soy feliz, puedo tener todo lo que quiero, mientras que en la realidad todo cambia. Nada es de color rosa ni tan perfecto. Todo es difícil.
Pero esto no hace que olvide lo que soy. Una princesa. Lo que soy es real, soy exactamente lo que quería ser. Deja que la luz y la felicidad brillen en mí. Ahora sé quién soy, no hay manera de ocultar lo que siempre he querido ser. Soy bastante conformista con lo que me viene. Desde niña siempre actué con timidez, con el miedo de decir lo que soñaba y sentía. Desde entonces tengo un sueño que brillando está. Un sueño que lo dejaré salir al fin. Un sueño que espero vivir.
Siempre ando con la esperanza de enamorarme, con la esperanza brillando en mí para que mi príncipe venga pronto; y no tantas de esas estúpidas ranas que hay hoy en día, que se dan de príncipes que luego no son. ¡Las odio! Sólo quiero a mi príncipe, aquel príncipe que hará despertarme de mi largo letargo y hará que brille en mí la chispa del amor. ¿Dónde estás, mi príncipe? Necesito que vengas pronto, empiezo a cansarme de esperarte, mientras tanto tú andas por ahí sumergido en mil hazañas, ganándote el nombre de buen caballero. Seguiré esperando por ti, pero no tardes en llegar, podría marchitarme como una bella flor solitaria en medio de un campo de malas hierbas. Necesito que le des a mi vida un toque de color y aparta de mi alrededor las grises sombras.
También aprovecho la ocasión para recordarte que me debes una pieza…¿tal vez, un vals? Bajo la luz de la luna y las estrellas. Sería perfecto. Lo sabes, es uno de mis sueños, y no querrás ser descortés, ¿no? Sé que lo harás por mí. Por eso seguiré esperando aquí en esta siniestra torre que me rodea. Sabes lo qué es estar en esta oscuridad, si pareces estar tan lejos hoy de mí. Tengo que creer en mí, sólo así sabré que te encontraré. Quiero encontrarte, voy a encontrarte. Esperare por ti…no puedo vivir en un mundo en que tú no existas.


P.D.: Quizás esto no sea un cuento de hadas…pero se le parece mucho.

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martes, 7 de abril de 2009

La oportunidad


White horse (en Español):

- Yo te quiero…¿me amas?
- Sí.
- ¿Me das una oportunidad?
- Sí.

Dices que lo sientes
Te sale esa cara de ángel
Sólo cuando la necesitas.

Mientras yo iba y volvía todo este tiempo
Porque honestamente creía en ti.

Pasaron los días aguantando
Chica estupida
Debí saberlo,
Debí saberlo…

Estribillo:
No soy una princesa
Esto no es un cuento de hadas
No soy la única que
Cargabas en tus brazos
Ni la única a la que llevabas a lo alto de las escaleras.
Esto no es Hollywood
Esto es una ciudad pequeña
Yo era una soñadora
Antes de que te fueras y me abandonaras.
Ahora es muy tarde para que tu
Y tu caballo blanco regrese

- Nunca pensé en encontrar a alguien como él. Siento que es todo lo que yo siempre quise.

- Hay algunas cosas que tienes que saber de él.

Quizás fui ingenua

Me perdí en tus ojos

Y realmente nunca tuve la oportunidad.

Mi error fue que no sabía

Que estar enamorada significa

Tener que luchar

Para conseguir la ventaja

Tenía tantos sueños acerca de nosotros

Con finales felices

Ahora sé…

Estribillo:
No soy una princesa
Esto no es un cuento de hadas
No soy la única que
Cargabas en tus brazos
Ni la única a la que llevabas a lo alto de las escaleras.
Esto no es Hollywood
Esto es una ciudad pequeña
Yo era una soñadora
Antes de que te fueras y me abandonaras.
Ahora es muy tarde para que tu
Y tu caballo blanco regrese

Y ahí estas arrodillado
Rogando perdón, rogando por mí.
Justo como siempre quise,
Pero lo siento mucho.

Porque no soy tu princesa
Esto no es un cuento de hadas.
Algún día encontraré a alguien
Que me trate bien.

Esto es un gran mundo,
Esa era una gran ciudad,
Que ahora está desapareciendo
En mi espejo retrovisor.

Ahora es muy tarde para qu tú
Y tu caballo blanco
Me atrapen…
Ahora es muy tarde para que tú
Y tu caballo blanco
Me atrapen…

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Si yo fuese un hombre...



Hacía un buen día, por lo que salí a pasear por los bosques de alrededor de la aldea. Paseaba sin rumbo fijo, pensando en millones de cosas, las cuales llegaban a una idea en general. Pensaba en algo, que no debería pensar…pero mi imaginación siempre andaba desafiando las normas del decoro. “Si yo fuese un hombre, sería…”, ese era mi pensamiento.

Todo estaba en calma, excepto el lejano gorgoteo del agua al caer de una catarata para luego sumergirse en las profundidades de un inmenso lago. Esto hacía que me mi imaginación volase con más facilidad y libertad. Estaba rodeada de inmensos arbustos de intenso color verde. El suelo rebosaba de una densa hierba muy alta que se balanceaba al soplo de la brisa, como si fueran las olas de un lago.

Seguía avanzando por aquel sinuoso sendero, pero el largo vestido que llevaba se enredaba entre mis esbeltas piernas y me impedía avanzar con agilidad. Cuanto más me adentraba en el bosque, más escaseaba la luz solar que entraba entre las altas ramas, a pesar de ser la hora en que más quemaba el sol. Debía de dejar de caminar, si seguía caminando luego no sabría volver a la aldea. Busqué con la mirada un lugar despejado donde sentarme un rato mientras observaba el paisaje, pasaba el tiempo y dejaba mi desenfrenada imaginación volar. Allí, a unos pasos del lugar donde me encontraba, encontré una gran corteza de árbol cortado. Era idóneo para pasar un buen rato.
Además, tenía una bella vista. A unos cuantos metros más allá, a lo lejos, se veía el barranco que llevaba al lago; y en el horizonte se veía la gigantesca catarata entre multitud de ramas de diferentes árboles.

Pensaba. Seguía pensando en el mismo pensamiento que hace unos instantes. A pesar de ser una damisela de alta alcurnia y esto no debería estar pasando por mi mente. Pero ahí estaba, pensando en ello.
“Si yo fuese un hombre, sería…sería mucho mejor que cualquier otro hombre de los que tantos hay por estos tiempos. Sería más cuidadoso y protector con mi familia, y sobre todo con la dama a la que le entregue mi corazón. Sería más sincero, nadie dudaría de mí. Sería honrado y trabajador, sabiendo llevas hacia delante mis posesiones, para luego cederle este cargo a mis herederos. Sería responsable de todos mis actos e intentaría hacer la paz entre mis seres queridos y no la guerra ni la violencia. Sabría amarlos a todos por igual. Excepto a una persona. Aquella dama que consiga mi corazón, ella tendrá una atención muy especial en comparación de todos los demás. Sabría amarla al mismo tiempo que sabría escucharla y entenderla. La ayudaría en todo lo posible. Le daría ánimos en todo momento y siempre la haría feliz. Sería un buen amigo, compañero y marido. No le engañaría nunca. Sabría respetarla y aceptar todas las decisiones que tome y apoyarle en todo lo posible, aunque lo que ella decida no sea la misma decisión que la mía. Al mismo tiempo que me gustaría que ella me correspondiese de igual modo que yo le corresponderé a ella, y que me ame con toda su pasión…”

Un ruido hizo que saliese de mi ensoñación. Me sentía sobresaltada y asustada. El ruido tan solo era una ardilla corriendo y saltando entre los árboles. Al menos no era una bestia, y me sentí algo más aliviada. Era hora de volver a casa. Qué hora sería, el tiempo me sumió en una ensoñación y parecí no percibir el paso del tiempo.

P.D.: Si fuese un hombre…sabría cómo amar a una mujer…¿y tú?
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lunes, 6 de abril de 2009

Él


Teardrops on my guitar (en Español):

Drew me mira,
Yo finjo una sonrisa para que no vea,
Que quiero y necesito todo lo que podríamos ser,
Debe ser hermosa, esa chica de la que el habla,
Y ella tiene todo sin lo que yo tengo que vivir.

Drew me habla,
yo río por que es tan gracioso,
Que no puedo ver a nadie más cuando el esta conmigo,
El dice que esta tan enamorado,
Que finalmente lo ha echo bien,
Me pregunto si sabe que él es lo único en lo que pienso en la noche,


Estribillo:
El es la razón de las lágrimas en mi guitarra,
La única cosa que me hace pedir un deseo a una estrella fugaz,
El es la canción en mi carro que sigo cantando sin saber por que,

Drew camina hacia mí,
¿Puede ver que no puedo respirar?
Y ahí va el, tan perfecto
La clase de perfección que yo desearía ser,
Será mejor que ella lo abrace fuerte, que le de todo su amor,
Mira esos hermosos ojos y se que ella es tan afortunada por que...

Estribillo:
El es la razón de las lágrimas en mi guitarra,
La única cosa que me hace pedir un deseo a una estrella fugaz,
El es la canción en mi carro que sigo cantando sin saber por que,

Así conduzco a casa sola,
Mientras apago la luz,
Dejo su fotografía
y tal vez pueda dormir un poco esta noche,

Él es la razón de las lágrimas en mi guitarra,
Él es el único que tiene bastante de mi para romper mi corazón,
Él es la canción en mi carro que sigo cantando sin saber por que,
Él es el tiempo necesario, pero que nunca hay bastante,
Y él es todo lo que tengo que caer.

Drew me mira, yo finjo una sonrisa para que no vea.

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Bella locura



Otra vez me he caído y me he vuelto a levantar, otra vez me he caído, no quiero sufrir más…ya basta de sufrir. No me dejes ahora que todo me va mal. Ya luche con la lluvia y con la tempestad, ahora sin ti a dónde iré a parar. Piensa lo que te digo…tú a mi no me quieres, te quiero yo.

Hay amores que matan, te quitan la razón, te destrozan por dentro, te parten el corazón y hacen que sientas miedo de volver a amar…Pero ya estoy cansada, me cansé de este juego y quiero ser feliz. Ya te dije una y mil veces, que conmigo no se juega.

Dentro de mi corazón hay una llama "encendía", para repartir amor, tengo mucho todavía. Dentro de mi corazón tengo una llama de fuego, que la tengo reservada para el hombre de mis sueños, y no para ti.Por fin soy libre, libre como el cielo y las estrellas. Como el águila que vuela. Como las olas del mar. Libre para ir donde yo quiera y vivir a mi manera. Libre de poder amar...amar a mi príncipe, mi príncipe soñado, esté donde esté, sin saber siquiera si existe, si está en algún rincón escondido…

A mi príncipe:

Dicen que la vida esta llena de momento de locuras. Éste es uno de ellos. Robaste el cariño de mi corazón. Nada tendrá sentido si tú no estás conmigo, me faltan muchas ilusiones. Te pido que no me abandones y vengas pronto a por mí. Mi palacio se vuelve gris de tanto esperar, la soledad se apodera de él.

Dame tus mañanas, bésame la cara como la primera vez, que este fuego haga sentirme la persona más amada, la rosa más bella de todo el jardín, la estrella más bonita del universo. Quiero tus besos, no quiero más. Te daré mis labios, te daré mis sueños…
Atrévete a quererme como quiero yo, porque no habrá quien te ame tanto como yo. Si es necesario, sería inmortal, para estar contigo, para decirte que yo soy tu destino y no dejarte de amar nunca jamás. Deja de buscar, terminarás a mi lado compartiendo infinitos instantes junto a mí.

P.D.: Borra tu memoria y luego grábame…ámame, solo ámame.
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domingo, 5 de abril de 2009

Sueño anhelado




Amanece el día, y todo se ve claro. El cielo es celeste hasta el infinito, con algún retazo de algodón espumoso. Es un día perfecto para salir de casa, tomar aire fresco, caminar…

Caminamos. Estamos caminando. Caminando por la orilla de una bella playa. Hablamos. Mientras paseamos, no dejamos de conversar. Hablamos de cientos de cosas. Reímos. Reímos juntos, tú me sonríes y yo te sonrío. Jugamos con la arena. Jugamos con el agua. Nos miramos. Nuestras miradas se cruzan por fugaces instantes. Tú me miras y sonríes. Yo te miro con una media sonrisa y aparto la mirada. Me da vergüenza. Susurras mi nombre y yo vuelvo a mirarte. Tú no dejas de observarme con los ojos entrecerrados, como si intentases decirme algo. Yo te miro y sonrío al mismo tiempo que mis mejillas comienzan a sonrojarse. Es un bello momento en que todo parece desaparecer. Tan solo sentimos la brisa fresca que danza por el cielo entre campos de algodón. Sentimos como la brisa se arremolina entre nuestros cabellos, y como nos roza las mejillas dejando un toque de sonrojo. Oímos el romper de las olas. Unas que vienen mientras otras se van. El sol del atardecer baña nuestros rostros.

El mar a lo lejos, al mismo tiempo que está muy cerca. Caminamos. Seguimos caminando. En silencio. A veces el silencio es la mejor de las respuestas. Caminamos. Caminamos con las miradas perdidas en el horizonte del mar lejano. Por un instante, mi corazón se acelera y comienza a latir rápidamente sin poderlo controlar. Acaricias la parte interior de la palma de mi mano con tus largos y fuertes dedos. Ríes entre dientes al ver mi reacción. Me sobresalto, aunque no aparto mi mano. Es una sensación agradable. Entonces te miro y tú no dejas de mirarme. Intento darte un mensaje con mi mirada. Soy incapaz de abrir mis labios para dejar salir las palabras que se agolpan en mi garganta. "Abrázame, lléname el cielo de color. Cuando esté bien escandalizada, susurrame al oído que me amas. Te quiero, sin ti no puedo vivir. Quiero un mundo contigo..." Son tantas las cosas que te diría, que siento miedo. Tú pareces sentirlo. Te detienes sin dejar de juguetear con mis dedos. Tu otra mano libre comienza a moverse en el momento en que me vuelves a llamar, "Princesa". Acaricias mi mejilla derecha, por un breve momento, y vuelves a alejarte, dando un paso atrás.

Dejamos de caminar. Tan solo nos miramos en la distancia. No reímos. Nos miramos fijamente a los ojos. "Estoy nerviosa" pienso. Tú pareces como si estuviese manteniendo una gran lucha interna. No sé por qué. Frunces el ceño y tus labios, sin dejar de mirarme. Empiezas a intimidarme con tanto escrutinio. Pero no aparto la mirada. Hasta que todo cambia. Todo sucede tan deprisa que no daría tiempo de verlo. Me sonríes y te alejas despidiéndote con un movimiento de mano. Me dejas allí sola, viendo como te alejas de mí. "Cupido no tiene flechas para mí..."
pensé en aquel momento. Entonces, te vuelves. Corres. No dejas de mirarme. Tu rostro no muestra ninguna emoción. Extraño. Corres. Te detienes ante mí. Coges mi cara entre tus manos. No dejas de mirarme. Me sonríes. Yo te sonrío. Tus labios fuertes y posesivos se posan sobre los míos suavemente, acariciándome. Me tambaleo. Me aguantas fuertemente, rodeándome la cintura con tus fornidos brazos. Tus besos se hacen más exigentes por momentos, esperando a que te acepte. Me dejo llevar…Grave error. Aquello no debería estar ocurriendo…

P.D.: Un sueño…un sueño anhelado. Mi corazón está donde quiera que estés tú…

Nota: Esta entrada es real, es uno de mis sueños. La hice pensando en un amigo muy querido, y no en el chico que me “gustaba” que al final todo se acabó. Con mucho cariño, para mi peque. No dejes que las esperanzas se te vayan de las manos.


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El olvido



Ya no puedo hacer nada, tengo que aceptarlo, he de olvidarle, tengo que intentarlo.

El amor concede a los demás el poder de destruirte… a mi me habían roto más allá de toda esperanza.

P.D.: Cuantas veces le dije “te quiero” en mis sueños…y todo fue para nada.
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sábado, 4 de abril de 2009

Con un ala rota...



Todo es tan confuso…días soleados, días nublados, días lluviosos…todo lo veo gris. Lo siento todo, y no siento nada. Tengo la sensación de estar vacía, ahogándome en un mar sin fondo, como si me faltara el aire para respirar. Es como si todos los sentimientos y todas esas bellas emociones que sentía se hubiesen esfumado a la nada. Todo se fue…pero no se cuanto tiempo me llevaré así, en la soledad, sola, abatida…aturdida. Todo esto es una sensación horrible, sabía que esto tendría que llegar, pero no me lo esperaba tan pronto, rápido y fuerte… Tan solo hago vagar por las siniestras y desiertas callejuelas de mi mente, caminando sin rumbo, sin sentir nada, sin ver nada… sabía que si no dejaba de perseguirte, aunque fuese en mi mente, terminaría perdiéndome. Terminaría con un ala rota…

Todo pasó tan repentinamente deprisa, que no me dio tiempo de vivirlo realmente, aunque preferiría que fuese así, tal como ocurrió. Uno de estos días de esta semana, me enteré de que él había vuelto con su novia, a la que tanto criticó y detestaba… ¿por qué? Eso pensé yo…pero sé cual es la respuesta, por muy absurda que sea. “No quiere sentirse solo”. A pesar de las millones de veces que mis amigos y yo le hemos dicho que cuando se sienta solo, nos llame y quedamos, me supongo que se habrá cansado de estar solo y ha vuelto con su ex. Por una parte lo entiendo…pero, por la otra parte, sigo sin entenderlo. Es eso lo que me tiene en estado de shock y tan aturdida.

Estos días que han pasado han sido…cómo definirlos, con altibajos, pero sin dejar de sentirme atontada. Algunos días parecen más fáciles, todo resulta ser mejor, todo es bonito y es más sencillo reír…pero estos días no son uno de esos días. Todo es complicado, es desagradable…y demasiado triste. He sentido unas irrefrenables ganas de correr, como si pudiese alejarme de todo. Gritar, como si pudiese olvidarlo todo. Estrellarme contra la pared, como si pudiera dejar de sentir este desasosiego. Llorar, como si pudiese exprimir mi cerebro y borrar su recuerdo. Imposible. Todo me sabía a él, todo me recordaba a él, aunque no sentía nada, absolutamente nada. Todas las esperanzas que tenía se esfumaron con el viento…quedándome con muy pocas esperanzas de volver a amar, dolorida, con un ala rota…

No siento absolutamente nada por él… ¿y si todo era un sueño? No lo sé, estoy perdida. No sé si lo que sentía era realmente amor…o algún otro sentimiento semejante. No sé si cuando vuelva a verlo, esto cambiara…o, seguirá igual. No lo sé…todo esto es tan impredecible…


Tan solo espero que vengan tiempos mejores, aunque no sienta todo lo que sentía antes de entrar en estado de shock, pero al menos espero verlo todo más despejado, salir de este aturdimiento en que me veo envuelta. Que tenga más libertad de amar, ni mucho ni poco, con él o sin él, sin importar el momento…tan solo a mi manera, a mi modo, con quien quiera, o mejor aún, con quién valore mi corazón…y en el momento más inesperado.

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::Respétame::

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Si te gusta este pequeño mundo...Respétalo.

Príncipes//Princesas:

 

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