
Yo te quería, todo iba muy bien en nuestra relación que andábamos haciendo los planes y preparativos para la boda. Todas las personas de la aldea hablaban de nuestra buena relación y nos felicitaban…hasta que tú decías que ya no me amabas. ¿Por qué?, ¿qué ocurrió que te hizo cambiar de parecer? Yo no entendía nada, no sabía porque te mostrabas adusto ante mí.
Los días pasaron, se cancelaron toda promesa de matrimonio y demás. La gente me miraban con cara de pocos amigos y me evitaban, ¿tenía yo alguna enfermedad para causar tal efecto en las personas que me adoraban hace tan poco tiempo? Tampoco lo sabía. Tenía tantas preguntas, y todas sin respuestas. Pero aún así, sabía que detrás de todo aquello, había una gran razón, para causar todo aquel revuelo. Lo había, debía de haberlo, ¿por qué ibas tú a actuar de ese modo?
Los días pasaban y pasaban…hasta que un bello día como otro cualquiera llegaron las malas sorpresas. Todo el gentío hablaba de una nueva boda entre el príncipe y una princesa de un lejano país. ¿de qué iba todo aquello? No lo entendía, ¿alguien me lo podía explicar? pero si era cierto, que habría una nueva boda, pero la novia no sería yo, ¿qué fue lo que paso que hizo cambiar al príncipe de parecer tan pronto? Algo no iba bien, lo presentía, él no actuaba de ese modo nunca, ¿por qué ahora si? Quizás con el tiempo se aclarara un poco esto…
Siguieron pasando los días, pero una noche mientras dormía, sentía que había alguien a mi alrededor, en mi alcoba, pero estaba oscuro y no veía bien, quizás fuese una visión mía. Pero no, él estaba allí, contemplándome mientras dormía. No sé qué hacía allí, pero me desperté y me quedé mirándolo esperando una explicación. Él decía que me amaba, que era yo su princesa y no la otra que llegó de un lejano lugar. Su padre lo había obligado a contraer matrimonio con esa otra princesa para saldar unas deudas con otro reino. ¿Pero por qué?
Él me decía una y otra vez que me amaba, que lucharía por nuestro amor, lucharía por estar junto a mí. Yo no le creía, no podía imaginarme que él le plantase cara a su padre. No podía imaginarme nada, tan solo sabía que lo tenía frente a mí y que podía ser la última vez que lo viese. El dolor de mi pecho aturdía todos mis sentidos. No podía pensar con la suficiente claridad. Al fin él me besó la cabeza y se fue.
Días más tarde, todo aquello que él me decía tenía sentido. Él había formado un pequeño ejército en caso necesario para enfrentarse a su padre. El ejercito tan solo era para aparentar autoridad, ya que él hablaría con su padre e intentaría salirse con la suya.
Así fue, el hablo y hablo con su padre, hasta que éste llegó a comprender porque su hijo no se podía casar con la princesa que él le había traído. “Su corazón lo tenía otra princesa entre sus manos”. Él me amaba y no quería estar con otra persona que no fuese yo. Por fin las cosas iban volviendo poco a poco a su cauce.
El pueblo revoloteaba por las calles, celebrando la victoria del príncipe. A nadie le gustaba esa princesa lejana que llegó un día para quedarse, al fin no tendrían que soportarla. Así fue, como el príncipe lucho y lucho para volver a conseguir mi amor. Y claro está, volvimos a anunciar nuestro matrimonio y todo el gentío correteaba preparando todos los preparativos. La ceremonia se celebraría inmediatamente, ya que no querían que hubiese ningún otro error y querían que su príncipe fuese feliz…
P.D.: Colorín colorado este SUEÑO se ha acabado, fueron felices y comieron perdices…
Nota: Esta entrada esta dedicada a un sueño que tuve el sábado 25 de abril, nunca creí que pudiese tener este sueño, ni mucho menos acordarme perfectamente a pesar de los días que han pasado. Pero decidí escribirlo, como tantas cosas que escribo, aunque luego no las muestre. Espero que les hayan gustado…y por supuesto, ¡ojála una parte de este sueño se haga realidad!
XoXo
0 pensamientos:
Publicar un comentario