lunes, 18 de mayo de 2009

Sentimiento X





Esto que quiero contar, es un sentimiento difícil de escribir y complicado de entender. Quizás esto solo lo entienda yo, pero quiero hacer el esfuerzo de escribirlo, quizás alguien lo entienda y me de su consejo, o tan solo lo lea y lo entienda. Da igual, el fin es escribirlo.

Lo que quiero escribir es un sentimiento no sé si es confusión, miedo o amor…o cualquier otro sentimiento, no lo sé con certeza, por esa razón lo llamo sentimiento X. Sólo sé que esta pugnando por salir al exterior, que sea contado como las más bellas de las historias. ¿Nunca te ocurrió sentir frustración cuando una persona de te va de las manos?

Creo que esa es la pregunta correcta, quizás alguien, diga que no es la correcta, pero yo me basaré en ella. O, ¿nunca te enamoraste, o sentiste algo especial por una persona que está a tropecientos kilómetros de ti? Es específicamente eso lo que siento. Frustración. Hará cosa más de dos años conocí a un chico. Hablábamos y hablábamos. Día tras día íbamos recogiendo pedacitos de nuestro ser para luego unirlos y crear una bonita y fuerte amistad. Así es como empezó todo. Hacía poco tiempo que yo lo había dejado con mi ex, cuando apareció él, A. Como dije antes, pasábamos mucho tiempo hablando por msn, ya que entre nosotros habita cientos de kilómetros, los cuales han sido nuestra barrera durante todo este tiempo. Aún así, seguíamos hablando, de modo que, nos íbamos conociendo. Había días que hablábamos, había días que no, no coincidíamos los dos conectados por alguna razón. Y entre charla y charla, fueron pasando los días.

No sé si sería normal, pero yo empecé a sentir algo especial por él, no sé qué era lo que sentía él hacía mí, no sé si solo era amistad o había algo más…tan sólo sabía que por cada día que pasaba más le echaba de menos, más anhelaba tenerlo cerca de mí, abrazarlo, decirle lo que sentía, decirle que lo quería…pero nada de eso ocurrió. Los días pasaban y nada cambiaba, siempre hablábamos de las cosas comunes, de lo que hacíamos durante el día, alguna que otra cosa privada y de vez en cuando un cambio de “tiro de tejos” o tonteo, como lo quieras llamar. Pero nada más. Todo acababa ahí. Bueno, ahí precisamente, no, al menos para mí. Yo siempre andaba soñando, ya fuese dormida o despierta, que él estuviese junto a mí. Pero solo eran sueños…

Hasta que un día me encontré con todos esos sueños hechos en miles de pedazos junto a mis pies, mi corazón “sangraba”, sentía como iban cayendo uno por uno los pedazos de mi frágil corazón para ir a parar al suelo, bajo mis pies. Él me dio la noticia de que había encontrado una chica, esa chica no era yo. Ríos de lágrimas surcaban mi rostro, cegándome la mirada. Estaba dolida, tenía el corazón roto, y no sabía cómo debía recomponerlo, él era mi consuelo desde que lo dejé con mi ex. Aún así, de vez en cuando seguimos hablando, ya que tengo la maldita y estúpida idea de alejarme un poco de mis amigos que tienen pareja para evitar problemas. Estúpida idea. Con él no hice menos. Aunque nos alejamos un tanto, seguíamos hablando. Yo como pude, empecé a formar el rompecabezas de mi corazón haciéndome a la idea y convenciéndome de que no debía fijarme en él de ese modo, ya que resultaría herida otra vez. El tiempo pasaba, él estaba con su novia y solo hablábamos de vez en cuando.

Pero después de ese tiempo, el vino un día con su corazón hecho pedazos entre sus manos. Le habían roto el corazón. Yo no podía dejarlo solo, no podía y no me lo perdonaría jamás. Yo permanecía todo el tiempo que podía “cerca” de él (aunque en realidad era todo por msn). En esos momentos tan difíciles, yo lo animé, y seguía hablando con él, pero siempre dándole ánimos para seguir luchando por lo que él quería. Todo volvió a la normalidad, como antes. Hablábamos, nos divertíamos juntos, nos gastábamos bromas y de vez en cuando un “tiro de tejos”, como siempre. Aquello nunca cambiaba. Pero yo, por cada día que pasaba, más lo quería y más le echaba de menos, aunque supiese que él no puede ser para mí, yo seguía con la vaga esperanza de que él se fijase en mí.

Hasta que un día, hablando como siempre, él me confesó que hacía tiempo,, antes de estar con su ex, se fijó en mí, yo le gustaba, se planteó la idea de pedirme una relación seria (cosa que no ocurrió) porque él no quería hacerme ni verme sufrir, porque había tropecientos kilómetros entre nosotros. A mí, él me seguía gustando, pero yo seguí manteniéndolo en silencio, aunque creo que él sabía que yo sentía algo especial por él. Al menos él se había fijado en mí, hacía tiempo, pero lo había hecho.

El tiempo seguía pasando, hasta que un día, el me dio la nueva noticia que había encontrado una chica especial, pero claro esa chica no era yo. Yo hice lo mismo de siempre, hablaba con él, pero me mantuve al margen, “por si las moscas”. (risas) Pero esta vez, no me aleje tanto, sabía que él me necesitaría cerca. No pasaría mucho tiempo, cuando la chica lo estaba llevando por la calle de la amargura, no sé de qué otro modo expresarlo, pero creo que este es un modo más cercano a lo que él sentía y se acercaba bastante a la realidad. Por la cuesta de la amargura, si, y ahí estaba yo para apoyarlo y darle ánimos como su buena amiga que era, aunque una parte de mi ser se moría por él, y lo anhelaba con toda mi alma. Pero yo no podía hacer nada más que eso.

Acabo de llegar al punto clave, el presente, donde me quería detener, para echar una breve mirada a mi interior. Hoy por hoy, aún sigo sintiendo lo mismo que al principio, pero algo distinto. No sé cómo explicarlo ciertamente, pero lo intentaré.

“Lo quiero, lo echo muchísimo de menos, me gustaría que él estuviese aquí conmigo, pero al mismo tiempo sé que no puedo pensar en él de ese modo, no es lo correcto, ya que me hago daño a mí misma. También sé que él nunca será para mí, por mucho que me cueste admitirlo, es un amor imposible. Aún así, no puedo evitarlo, cuando hablo con él estos sentimientos se hacen más fuertes, aunque cuando me de media vuelta, todo esto quede guardado en un rinconcito de mi corazón e intente buscar a mi príncipe por otro lado. Una tarea patética, ya que no lo encuentro por ningún lado, sabiendo que él es mi príncipe, aunque sea sólo en mis sueños. Él es exactamente el hombre que ando buscando, los demás que encuentro, solo se les parece, pero no es exactamente mi príncipe”.

Es un caos aquí en mi mente y sobre todo en mi corazón que no sé cómo encontrar el orden. Aún así, ¡Cuánto daría yo por sentir un abrazo suyo! Que me acune entre sus brazos y me susurres bellas palabras de amor al oído. Pero todo son sueños… ¡ ¡ que rabia me da!! Rabia, porque sé, presiento que si estuviésemos juntos, nos iría bien, seríamos felices…pero aún así hay un bache, la distancia. La maldita distancia. Rabia me da, saber que lo podría tener y no lo tengo. Impotencia, por no poder hacer nada. Ganas de llorar y gritar para sofocar todo lo que siento, pero por mucho que llore y grite, él seguirá estando tan dentro de mi corazón. Nunca podré echarlo de mi vida. No lo soportaría, no sé si sabría vivir sin él. Lo quiero demasiado, pero sé que él no siente lo mismo. Él intenta día a día superar el mal bache que pasó con su última ex. Y yo, como siempre, apoyándole, dándole ánimos. Soñando.

“Soñando. Sueño con que él me arrope con su corazón y este tormento se acabe. Sueño con que él viene a buscarme, a salvarme de mi sombrío palacio, para amarme eternamente”.

Empiezo a cansarme, ya no quiero controlarme, no quiero controlar estos anhelos y deseos. Tengo ganas de gritar.
“Si no le hubiese conocido, no sé que hubiera sido de mí, no sé donde me encontraría ahora. Sólo sé que le conocí y que mi vida sin él no tiene sentido, no sé si podría vivir sin él latido de su corazón (aunque esté a tropecientos kilómetros como él dice)”. (risas)

“Con la fuerza de mi corazón, y el coraje de un amor sin fin luchare para conseguir estar cada minuto posible de mi vida “cerca” de él. Aunque él no sienta lo mismo, yo seguiré ahí, porque si no me he alejado ya sabiendo que él no siente lo mismo por mi (a pesar de las múltiples veces que él me ha dicho “si yo estuviese cerca de ti, ¿tú te fijarías en mí?”, “si yo estuviese junto a ti sabría hacerte feliz, te haría sentir la protagonista de tu cuento de hadas”, “si yo estuviese junto a ti…”)

¿Para qué me voy a alejar ahora? Si me alejo, sé que podría sufrir más…y sé que él sufriría más también. Me acuerdo de un día que me dijo que le daba rabia no poder tenerme cerca de él, porque yo era él tipo de chica que a él le gusta… le daba rabia que hubiese tanta distancia entre nosotros, le daba rabia… la misma rabia que a mí me da.

“Le quiero, no sé si mucho o poco, pero le quiero a mi manera. Le necesito junto a mí.”.
Me acuerdo que un día le dije, que él podría tenerme cerca siempre que quisiera, “sólo” bastaba con cerrar los ojos y dejar la imaginación volar. “Imagínate que estoy allí contigo”, le dije.

“A veces, cierro los ojos y empiezo a volar y llego junto a ti, cierro los ojos y empiezo a soñar y sueño a ser feliz junto a ti. No quiero despertar…tú me amas en mis sueños. Sólo abrazo tu ausencia, sólo escucho tu silencio y respiro soledad…”

“Aunque cierre los ojos y lo sienta “algo” junto a mí, esto no me basta…”
Estoy escondida dentro de mí, quisiera salir, sentir que me abre el alma. Escondida, temblando por él, luchando conmigo, sin saber si amarle o vivir desesperada en guerra con mi pasado. Me callo todo, me vuelvo loca…

P.D.: Frustración…rabia… siento cuando sé que no puedo tenerle…

1 pensamientos:

Anónimo dijo...

Me enamore de tu relato.. me susede lo mismo..






Atte:
Stephania.

::Respétame::

::Respétame::
Si te gusta este pequeño mundo...Respétalo.

Príncipes//Princesas:

 

::Mi mundo mágico:: Un cuento perfecto...pero sin final...:: Copyright © 2009 Cosmetic Girl Designed by Ipietoon | In Collaboration with FIFA
Girl Illustration Copyrighted to Dapino Colada