Como podré imaginarme todos conoceréis el famoso y conocido cuento de hadas de “La Cenicienta”. Pues bien, fue cuando uno de estos días estuve hablando con mi amigo R, cuando decidí escribir esto.Todo empezó cuando él me preguntó por mi paradero en el presente y qué era de mi vida este verano. “Pues por las mañanas me dedico a llevar mi casa para adelanta. Vamos, limpiando y recogiendo todo. Por las tardes pues de vez en cuando salgo por ahí o voy a la playa. Pero esto último se acaba ya mismo. Tengo que ponerme a estudiar ya”, le dije, poniéndolo al día. “Dios mío, ¿te has dado cuenta que eres una especie de cenicienta?”, me respondió él.
La verdad es que no me había parado a pensarlo hasta ese momento. Y era totalmente cierto. Por lo menos me parezco un poco a esa cenicienta moderna que interpreta Hilary Duff. “Una joven estudiante que vive con su madrastra y sus hermanastras, quienes la tratan más como una sirvienta que como a un miembro de la familia. Dedicaba en pleno a sus estudios y cuya vida social es bastante aburrida hasta que un día conoce, a través de un chat, al príncipe de sus sueños”.
Ahora que lo pienso mejor…La base de la historia es igual que la mía. La única diferencia que encuentro es que yo no tengo ni madrastra malvada ni hermanastras plastas…sino una madre, a pesar de que la quiero mucho un tanto mandona y una hermana, a la cual también quiero bastante, a pesar de ser un tanto plasta. Tampoco es que me traten tan mal como a esa chica, pero son muchas las veces que me entra mal humor cuando creen (mi madre y mi hermana) que yo lo sé todo, o que debería saberlo todo. Vamos, como si para mí estuviese prohibido aprender algo nuevo o le costase una millonada que yo lo hiciese jajajaja
En fin, ¿qué clase de cenicienta soy yo? Seguro que no soy una cenicienta afortunada, de esas que se les hacen los sueños realidad. No, nada de eso. Sin ningún lugar a dudas, soy todo lo contrario. Soy una cenicienta fracasada. Soy una cenicienta que no tiene vestido ni corona para acudir a un baile a medianoche que ni siquiera existe… y sin el príncipe azul de mis sueños.
No es que no haya conocido a ese príncipe, lo cual si ha ocurrido; y de hecho, exactamente igual que esa cenicienta moderna. Solo que para mí los sueños no se hacen realidad…solo se hacen realidad esos tontos sueños que rara vez sueño de verdad, y que con el tiempo ves que te ocurre lo que un día soñaste mientras dormías. (Lo siento, no me acuerdo como se llama eso).
Ya sabía yo que era un tipo raro de princesa. Pues claro, soy esa princesa a la que pocos la tienen en gran estima y cuyos sueños no se hacen realidad…Vamos, ¿dónde queda ese cuento de hadas que debería estar viviendo yo?, ¿o acaso debo esperar el día en que la suerte se ponga de mi lado? Desde luego, que de ese modo quizás tenga más posibilidad de ser una cenicienta más afortunada jajaja
Tendré un vestido bonito que ponerme, una reluciente corona de diamantes, el famoso zapatito no sería de cristal en absoluto ni lo dejaré olvidado en cualquier rincón de una estrepitosa escalera al huir… (no creo que sea tan tonta como para dejar mis preciosos zapatos atrás; ni mucho menos para alejarme de mi príncipe una vez que estoy cerca de él. De eso nada). Tendré la oportunidad de ir a un baile a medianoche…y encontraré a mi príncipe.
Pero en realidad… ¿Cuándo llegará ese momento?, ¿el día en que decida casarme? (eso sí encuentro antes a mi príncipe). Esto último lo digo ya que hoy en día los chicos (no es por ofender, pero en su mayoría me parecen un tanto quizás cortos de entendederas y poco romanticones) pues no tienen esa cosa de hacer realidad un deseo como este a sus chicas. Excepto cuando se casan, y creo que lo hacen por pura tradición y para contentar a la novia. Pocos son los que lo hacen a gusto. No es que este sueño lo desee todas las chicas, lo cual me parecería algo horrible, pero si hay cierto numerillo de chicas que si les gustan estas cursilerías. Y claro, yo soy una de ellas.
Pero todo esto son ilusiones que tan sólo se quedan en ilusiones (como bien decía Príncipe Azul desteñido en uno de sus post). Nada de esto sucederá. Todo es demasiado fantasioso, lo sé. Pero aún así no pierdo la esperanza de que me ocurra… Bien se dice que la esperanza es lo último que se pierde ¿no?


1 pensamientos:
¿De verdad te parece tu vida tan cruel como una Cenicienta? ¿Tan infeliz eres para hacer tal comparacion? Tu piensas realmente lo que has puesto sobre la madrastra y las hermanastras? ¿Sabes que te supone tenerlas a ella? No tener ni a tu madre ni a tu hermana, ¿de verdad que las sacrificarias a ambas por una princesa de cuentos? Si yo fuera tu madre o tu hermana estaria muy molesta.
Piensalo por un instante... ¿por que ansias tanto cumplir el cuento de hadas? ¿Por que te empeñas en ser una princesa? Dejame aclararte las ideas pero... ninguna de tus princesas de los cuentos de hadas fueron realmente princesas. ¡Niña! Baja ya de las nubes, no hay que soñar, hay que cumplir los sueños sin construir castillos en el aire. Vive y cumple tus sueños. Chao.
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