viernes, 24 de julio de 2009

Lo que un día deseé y otro día lo dejé marchar




Un día deseé que me ocurriese algo especial ( como lo que vereís después). Para mi en aquel entonces era muy especial e importante, aunque sólo se traten de palabras…a sabiendas de que las palabras se las lleva el viento.

En aquel entonces os puedo asegurar que esas palabras lo eran todo para mí y me llenaban de alegría. Pero justamente ahora, cuando estoy escribiendo esto, esas palabras me resultan indiferentes. Como si nunca me las hubiesen dicho (si me lo han dicho pero en circunstancias diferentes a la que yo describo luego), como si nunca hubiese deseado que me las dijeran…en fin, que no hacen en mí el efecto que debería.

Nunca me atreví a escribir esas palabras que tanto esperaba oír. No hasta que las leí en un libro. No exactamente son esas palabras las que leí, porque ésas están modificadas por mí. Además de tener “relleno” (como los sostén jajaja), pero no creo que os resulte difícil saber cuales son esas palabras tan especiales tratándose de mí, una chica tonta y romántica. Peri si ustedes teneis buena memoria o les prestan demasiada atención a esas palabras podrán descubrir de donde las he sacado, o quizás no. No obstante, no mencionaré el nombre del libro (no le voy a hacer publicidad por toda mi carita bonita jajaja de eso nada) pero sí diré que pertenece a una saga compuesta por unos cuantos libros, no sé ni cuantos son porque ni yo ni siquiera he acabado de leerme los libros, es más, estoy esperando que la lectora publique ya el que me corresponde leer.
Tampoco diría el nombre del libro porque para algunos de ustedes que quizás estén viendo la serie televisiva que se basa en estos libros (ya estoy diciendo más de la cuenta :P) será material adicional, es decir os adelantaré un pedacito…pero mejor os dejaré en la ignorancia. Mientras que algunos de ustedes quizás hayan seguido el mismo camino que yo, y hayan decidido leerse también los libros aparte de ver la serie. Serán estos últimos los que tengan más posibilidad de reconocer esas palabras. Así que os deseo suerte :D

Pero bueno…No era esto lo que quería decir, porque ya me he vuelto a enrollar otra vez como una persiana. Lo que realmente quería decir con esto es que un día desee que me ocurriese eso, bueno más bien, que me dijesen esas palabras tan significativas. Ahora, eso me da exactamente igual, como si nada a pesar de lo bonitas que suenan si te las dicen en el momento adecuado. Espero que algún día ese deseo de tener una conversación lo más parecida a esa vuelva…que vuelva con ella las ganas de amar a alguien y tener la oportunidad de ser correspondida aunque mi corazón enjaulado solo me pertenezca a mí.
Lo que un día deseé y otro día lo dejé marchar...


Yo: ¿Quieres que prepare algo para cenar, antes de que salgamos? – Era lo menos que podía hacer.

Él: Oh, vayamos al restaurante que está cercano a la playa. Tiene el aire de un viejo restaurante, pero te encantará; sobre todo la brisa del mar. ¿Te parece bien? – Me encogí de hombros y asentí. Por mí estaba más que bien.

Yo: De acuerdo.- dije para confirmar mi asentimiento. Él asintió como respuesta.
Él: Estos días oscurece más bien tarde, ¿te apetecería dar un paseo al caer el sol por la playa antes de cenar? – Un ligero rubor cubría sus mejillas, pero aún así, consiguió mirarme directamente a los ojos y mostrar esa sonrisa suya que era tan atractiva.
Yo: Genial. Me parece perfecto. – le respondí siendo consciente del color carmesí que adquirían mis mejillas -. Además, sabes que me gustan esos paseos al atardecer.
Le sonreí con mi mejor sonrisa al mismo tiempo que él me devolvía su brillante sonrisa. ¿por qué era tan guapo?
Él: Oye, ¿te importaría si doy un rápido paseo para visitar a unos clientes? Mientras tanto tienes tiempo suficiente para ti y para prepararte para esta noche si así lo deseas.
Yo: Oh, qué va, está muy bien.- No sabía cómo reaccionar. El apartamento no necesitaba una mano de limpieza y no había razón para cocinar. Si lo que me apetecía era leer, en mi maleta guardaba alguna novela rosa-. Ve a hacer lo que necesites. Tengo libros y hay tele…
Él: Si quieres…, no sé…, mi hermana, Samanta, posee un salón de belleza a dos manzanas de aquí. Si te apetece, puedes pasarte por allí y dejar que te arreglen.
Yo: Oh…Yo…Bueno, eso…- No era tan sofisticada como para pensar en una blanda pero creíble negativa.
Él: Si pasas por allí, darás a Samanta la oportunidad para conocerte. Después de todo, se supone que eres mi novia, y ella odiaba a la insensible de mi ex. Te lo digo en serio, tu visita le encantaría.- respondió un tanto serio, pero para nada enfadado ni disgustado.
Yo: Eres increíblemente atento.- le dije, tratando de parecer lo más natural y cómoda como me sentía-. No es esto lo que esperaba.
Él: Tú tampoco eres lo que yo esperaba.- respondió con un significativo brillo en sus oscuros ojos y esa sonrisa que lo hacía tan sexy resplandeció en su cara. Antes de salir dejó el número de la tienda de su hermana sobre la mesa.


Cenando:

Yo: Él sigue persistente. No deja de repetirme una y otra vez que deberíamos quedar.

Nuestros ojos se encontraron. “M”. ¡Maldito “M”!

Él: ¿Pero por qué iba a querer él hacer eso?, ¿está pillado contigo o qué? – preguntó él, sin rodeos.

Yo: No tan pillado. Hay una chica…- me repuse a contestar, pero me detuve secamente, ¿y a él que le importaba esa historia? Ni siquiera a mí me importaba.

Él: Vale, quiere echar un polvo contigo.

Asentí avergonzada, sin mirarle a los ojos.

Él: Parece que eso es la norma.- repuso él con un hilo de voz.

Yo: Vaya.- objeté, desdeñosa-. Tú aún estás pillado por esa chica de primer curso y lo sabes.

Nos miramos el uno al otro. Mejor sacar esto del armario y así poder dejarlo de lado cuanto antes.

Él: Pero esa chica no…¿por qué me preocupo por ella? Ni siquiera estoy seguro de que me guste. Tú me gustas un millón de veces más.

Yo: Gracias.- acepté, sonriendo de todo corazón-. A mí también me gustas mucho.

Él: Obviamente, seríamos mejor el uno para el otro de lo que son para nosotros las personas con las que solemos salir.- observó.

Una verdad innegable.

Yo: Sí, y yo sería feliz contigo.

Él: Y a mí me encantaría poder pasar el tiempo a tu lado.

Yo: Pero parece que no vamos a llegar hasta ese punto.

Él: No.- suspiró con pesar-. Supongo que no.

La joven y rolliza camarera nos dedicó una sonrisa al salir, sin dejar por ello de que el chico que me acompañaba reparase en lo atractivo que era aunque él no le echase cuenta a ese detalle.

Él: Lo que creo que haré.- propuso él-. Es todo lo que esté en mi mano para sacar a esa insensible chica de raíz de mi vida. Y entonces iré a buscarte a tu casa, algún día, cuando menos te lo esperes, y confiaré en que para entonces ese tal “M” haya dejado de rondar a tu alrededor. Es más, me importa un comino que él siga por allí. Lucharé si hace falta.

Yo: ¿Y entonces seremos felices para siempre?-. Sonreí.

Él asintió.

Yo: Bueno, eso será algo que siempre esperaré que ocurra.- le dije buscando sus ojos con una gran sonrisa.

Él volvió a asentir devolviéndome su excelente sonrisa.

Yo: Me alegra mucho el hecho de que llegara este momento, este día que tarde o temprano se convertiría en un día maravilloso por el simple hecho en que nos encontrásemos juntos-. Dije avergonzada y algo sonrojada.

Él: Para mí siempre será un placer compartir estos momentos contigo y lo sabes.- me respondió él, buscando mi mirada y cogiéndome de la mano, entrelazando sus grandes dedos con los míos.

A modo de repuesta, asentí.




2 pensamientos:

Betzabé on 27 de julio de 2009 a las 8:59 dijo...

L.J. Smith??? Son sus libros??? La verdad sólo adivino, he querido leerlos pero no he tenido el dinero ni el tiempo para ir a la librería... escuché que se hicieron serie, por eso te peguntaba si eran esos.

Aww... a mí la verda se me haría algo empalagoso que me dijeran eso, a mí me gusta algo más como (tú has leído la saga de Crepúsculo, ¿no?): "sabes que te gusto, pero te mientes a ti misma diciendote que no" Aww... a mí me gustaría un chico directo como Jacob Black, todo lo contrario a Edward.

Me gustaría que dijera "dejate de tonterías, ya se que te gusto y aunque no quera estoy enamorado de ti, así que bésame y calla" Y que luego me robe un beso... Aww... eso sí que sería perfecto para mí.

Pero bueno... cada quien con su cada cual.

Besos, linda!!!!

Principessa on 27 de julio de 2009 a las 21:02 dijo...

jajajaja xD Bet, cariño!!! una cosa en común!!! pues claro que he leido la saga de Crepúsculo!!!... y lo mejor de todo!!! muero con Jacob Black!!! me encanta su forma de ser, como bien dices tu, tan directo!!! Y por supuesto que me digan eso que has dicho tu y te reobe un beso...eso es una de las cosas que mas me derrite (shhh, no digas nada, que me da verguenza) jajajaj

Un beso!!!

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