lunes, 30 de marzo de 2009

Demasiado amor...



Todas las mañanas, los días que tengo que ir a la facultad, cuando entro en la facultad, busco su coche entre los muchos vehículos que se agolpan en el aparcamiento del campus. Es una costumbre. Cuando veo su coche, se dibuja en mi rostro una gran sonrisa capaz de alumbrar el mismísimo infierno. Pero hay días en que no logro encontrar su coche porque no ha ido ese día a clase y me invade una angustia, que hace que mi corazón se encoja de tristeza.
Hoy ha sido uno de esos días en los que mi sonrisa brilla más que el mismo Sol. Todo parecía ir bien hoy, aunque los últimos días fueron un poco nublados, ya que los días fueron pasando y esa idea que habitaba en mi mente se fue aplacando, aunque no hubo conversación entre nosotros desde entonces; y he estado preocupada por nuestra amistad durante toda la semana. No quiero que nuestra amistad se vea afectada, y mucho menos, no quiero perderlo.
Hoy el sol brillaba. Cuando salimos de clase, estuvimos en la cafetería del campus, mientras desayunábamos y hablábamos todo el grupo, ahí fue cuando el intercambió algunas ideas conmigo y otros de los allí presentes. Al menos iba llegando un poco la normalidad, aquellos días que hablábamos y hablábamos sobre cosas insignificantes, o cosas de nosotros mismos. Volvía a nacer en mi la alegría y a florecer las sonrisas en mis labios.
Luego, al salir de clase, al irnos de vuelta a casa ( yo más a coger el tren para volver a casa) él se ofreció a llevarnos, a algunos de nosotros y a mí, a la estación del tren, pero éramos muchas personas para un solo coche, así que rehusamos. Pero aún así él se ofreció a llevarnos a mi amiga y a mí, pero también rehusamos esa idea. Por un lado, creo que es la opción más apropiada después de lo ocurrido, pero por otro lado, podría aprovechar y estar unos momentos más con él, pero como sospechaba que mis otros amigos supiesen que él me gustaba, no quería que pensase que era una “espabilada”. Así que él se fue sólo, y espero que mañana vuelva a clase, al menos para poderme llevar una visión de él conmigo para todo el fin de semana, que seguro que sería largo y pesado como tantos otros. Y como siempre, él es un abismo al otro lado…que me hace pensar que seré capaz de saltar por él, o más bien…para que deje de jugar con mi alma entre sus manos.

Demasiado amor…quizás, mal distribuido…

0 pensamientos:

::Respétame::

::Respétame::
Si te gusta este pequeño mundo...Respétalo.

Príncipes//Princesas:

 

::Mi mundo mágico:: Un cuento perfecto...pero sin final...:: Copyright © 2009 Cosmetic Girl Designed by Ipietoon | In Collaboration with FIFA
Girl Illustration Copyrighted to Dapino Colada