
Creo que hace algunos días venía diciendo que me habían ocurrido cosas que quería contaros. Aunque estaba indecisa porque no sabía si publicarlo o no; porque en verdad son cosas que han ocurrido y nada más… Sólo son accidentes afortunados. Aunque yo nunca creí en este tipo de accidentes, sé que el destino está detrás de todo. Cada uno toma sus decisiones y actúa tal cual se le antoja, sin estar predestinado, pero creo que el destino envía señales y depende de cómo las interpretemos, somos felices o no. Es justo esto lo que ocurre en esas “pequeñas” anécdotas (que en realidad no son pequeñas, porque esto da para largo, así que acomódate) que os contare dentro de nada. Pero primero os voy a regalar un poco de información extra…
Sr. “X” (es el chico misterioso, de rostro impasible y andar despreocupado)
Nombre: J.I.R
Edad: 25 años
Estado civil: Soltero (pero no sé si tiene novia o no) Creo que no
Lugar de Origen: Valladolid
Lugar de residencia actual: En un rinconcito del sur de Andalucía.
Curiosidades: ¡Es súper alto…! Y yo que soy un poco bajita…el parece un rascacielos al lado mío
Relación conmigo: ¿Amistad? Estamos juntos en un par de clases.
Primer contacto: Aquel misterioso intercambio de miradas en el pasillo (descrito en un post anterior)
Miércoles 26 - Noviembre – 2009
En clase de teoría.
Yo me dispuse a saludarte, como siempre. Esa sonrisa al verte no podía faltar en mi rostro. Tú me devolviste el saludo acompañado de tu brillante sonrisa. Todo iba normal, igual que siempre. Cada uno en su banqueta (no estábamos sentados juntos), nos dispusimos a escuchar a la profesora.
Por fin, se acabó esa larga hora de continua charla pesada. Ésta era mi última clase del día, así que ya me iba para casa. Así que salí de clase contenta porque me iba ya…
- ¿Tú has empezado a hacer el trabajo? – Eras tú el que me preguntaba tras abrirte paso entre la gente que salía de la clase. Ni siquiera me di cuenta, que ibas pisándome los talones.
- Eehh…sí. Más o menos, ya lo he empezado…Uff.- bufé por lo coñazo que es el trabajo; mientras que él se reía.
- Ahm. Es que yo fui a hablar con la profesora y me dijo muchas cosas y no tengo ni idea… - No sé si de verdad estabas apurado o tratabas de buscar una conversación conmigo o realmente te interesaba saber lo que yo te diría sobre el trabajo.
Nota: “fui a hablar con la profesora” os recuerdo que se trata de la misma tutoría que “tuvimos” con la profesora, en el sueño que tuve.
Después de él decirme esto, yo comencé a explicarle qué era lo que yo había hecho y que él debía de hacer, respecto al trabajo. Ahí estaba yo, como una estúpida, hablando con él; mientras que él me miraba. En aquellos momentos, yo no estaba sola, mi amiga S también estaba por allí cerca esperándome para irnos. Él pareció darse cuenta de ese “detalle”, por lo que:
- Vamos, vayamos en aquella dirección, yo también voy hacía allí, mientras tanto vamos hablando.- dijiste
Así fue como me vi caminando junto a él por los pasillos de la facultad hacia el lugar X donde nos dirigíamos. Mientras tanto no dejábamos de hablar, de mirarnos y compartir risas.
Lo que me contradice de todo esto, es que no comprendo el por qué él decidió coger por le mismo camino que yo, cuando cogiendo la dirección contraria a la que seguimos, él llegaría más rápido a su destino, su próxima clase. Pero sin embargo, decidió seguir mi camino hasta que nos despedimos. Y él fue buscando su clase siguiendo el mismo camino que habíamos hecho hasta el lugar X, pero por un pasillo paralelo al que hacía nada habíamos cogido. Es decir, que tuvo que volver hacia atrás…¡qué estupidez!
Me resulta raro, porque no quiero pensar en algo que no es.
Viernes 27 – Noviembre – 2009
Volví a tener clase de teoría, la misma clase en la que también está él. Nos saludamos y tal y me volviste a preguntar por el trabajo ¡pobrecillo que nunca se entera de nada! (o no se quiere enterar o le gusta que le expliquen las cosas…pero mejor pensemos lo primero del todo). En fin, que tras esa conversación, comenzó las clases. Él estaba sentado en la fila detrás de mí, un par de asientos a mi derecha. Después de dos horas bastante pesadas, la clase se acabó. Pero teníamos que ir a hacer las prácticas de la misma asignatura.
- Voy a soltar la maleta al coche, ahora te veo en la clase – me dijiste mientras yo recogía mis cosas.
¡Y qué rapidez! Él se fue y yo me dirigí hacía el ascensor que subía a la segunda planta del edificio. Tuve que esperar a que el ascensor se le apeteciese abrir sus puertas… ¡será vago! Pues nada, entré en el ascensor. Ya bien instalada en el ascensor dispuesta a esperar que éste se tomase todo su tiempo en subir y pensando que ojalá no me quedase encerrada (porque me da mucho miedo coger un ascensor sola, ese día lo hice porque llevaba el portátil y pesaba un montón…y son muchos escalones por subir). Pues eso, mientras esperaba a que las puertas se cerrasen y subiera…ahí estaba mi sexto sentido de mujer (una cosa súper extraña) diciéndome que él estaba cerca. ¡Y bien que estaba cerca! Él se disponía a subir las largas escaleras, (es más subió unos cuantos escalones) al ver que las puertas se cerraban. Pero no sé cómo me vio… ¿surgió en él el sexto sentido del hombre?, ¿existe eso o todo es una paranoia? Porque él me vio en el ascensor al pasar hacia las escaleras… ¡Y cómo es tan ligero! Las puertas le faltaba casi nada, menos de 15 cm para cerrarse. Él hizo que se abriesen interponiendo su enorme pie. Tengo que decir que el chico “X” es súper alto, de extremidades largas, pero para nada un saco de huesos ni un saquito de grasas (sin ofender a nadie). Uff… !Ya me he ido por la “vía de Tarifa”, ¡a lo qué iba! Pues él hizo que la puerta se abriese y entró en el ascensor como un héroe. (xD) ¿Qué hacíamos los dos solos en un ascensor?, ¿Pero quién diría que sucedería tal cosa? Si es que parece ser que él se a empeñado en ser mi guardaespaldas (xD).
Pero tampoco es plan de pensar lo que no es. Tan solo subimos e volvimos a charlar, pero esta vez no del trabajo, sino de qué nos tocaría hacer hoy. Y ahí estaba yo, poniéndolo al día de todo, otra vez.
Las clases aún no habían empezado, ni siquiera el profesor estaba por allí. Así que nos sentamos en un banco del pasillo a charlar de las prácticas que habíamos hecho, la que teníamos que hacer ese día y las que tendríamos que hacer los próximos días. Hablamos de otras asignaturas. Él me conto qué asignaturas tenía este año, ya que algunas se las han convalidado. Los dos nos quejamos como dos niños chicos de que teníamos hambre y sueño (¡normal! Era la una de la tarde). Y todo esto seguido de un montón de miradas entre nosotros y risas. Creo que fue esta vez una de las veces que más cerca he estado de él. Así seguimos hablando y hablando. Llegaron dos amigas mías que también se unió a la conversación, pero no hablaban casi nada, a menos que yo le preguntase algo. Así, que casi todo lo hablábamos nosotros dos. Y yo no me podía creer que lo tuviese tan cerca, porque giraba mi cabeza hacia la derecha y me encontraba su rostro a poco más de 10 cm.
- ¿Y vosotras de donde sois? – preguntó él.
Como mis amigas no respondían, me dispuse a responder yo por ellas. Mientras tanto, él me estaba mirando.
- ¿Y tú? – volviste a preguntar, pero esta vez a mí.
Te respondí. Pero yo creía que tú ya lo sabías, ¿o preguntaste para hacer el “paripé”?
- Yo soy de Valladolid (yo ya lo sabía, tengo mis contactos, un día sin preguntar me enteré) Pero ahora estoy viviendo en un pueblo cercano de aquí.
Y luego empecé a hablar con mis amigas sobre otro trabajo que estamos haciendo, haber que tal les iba. Mientras tanto, él estaba a lo suyo, que yo me creía que estaba pasando tres mil kilos de nosotras y va él y me pregunta “¿De qué asignatura habláis?”. Y ahí estaba yo, otra vez, diciéndole que asignatura era y de que se trataba. Si es que el pobre es nuevo en esa carrera y parece ser que no se entera de muchas de las cosas y está un poco perdido. ¡Pobrecillo!
Ya en clase. Nos sentamos juntos, creo que esto se ha convertido en una costumbre. Que en verdad, está bien, porque si él no conoce a nadie y está solo y yo lo mismo (exceptuando a esas dos chicas que vienen de vez en cuando), pues ¿qué mejor que nos sentemos juntos? Ese día estuve poco tiempo en clase, ya que me tuve que ir demasiado pronto. Pero aún así hubo tiempo para tener que explicarle como debía de hacer un ejercicio, que al parecer él no entendía. ¿En qué estará pensando que no se entera de nada? (xD)
Reflexiones:
Pero no hay que echar demasiada cuenta a todo esto. Yo tan solo intento no malinterpretar esas acciones suyas y no pensar demasiado en ellas como algo que no son. Como decía al principio, son accidentes afortunados que yo nunca creo en ellos, pero que hacen que el destino estén detrás de todo, enviando señales, que dependiendo de cómo se interpreten, seremos felices o no. Yo tan solo me limito a pensar que él solo busca mi amistad, ser amigos y nada más. ¿Para qué me voy a rallar pensando cosas que no son? Es más, sé de más, que él jamás se fijará en mí como algo más que una amiga. ¿Para qué me voy a engañar? Porque a penas lo conozco y él ni siquiera es el tipo de hombre que a mí me gusta, tan solo siento atracción por él y algo de misterio porque me gustaría saber cómo es su personalidad. Pero detrás de toda esa atracción y misterio, no hay absolutamente nada.

P.D.: A la espera de que mi príncipe azul venga a buscarme…
¡¡Un beso!!
Principessa
7 pensamientos:
muy de pelicula comedia- romantica...
muy tierno todo...
saludos..
Pero, ¿Y lo bien que te lo estás pasando con toda la peliculita?
Disfruta guapa, que la vida son dos días y tu tiempo de Universidad solo lo vives una vez.
Lo que está claro es que el chico tiene cierta empatía contigo; la versión del malo es que es tremendo aprovechado que quiere que acabes haciéndole el trabajo pero, yo me quedo con la primera versión.
En general, un tío no se acerca si no le mueve un interés especial, así que déjate llevar, que a tí te gusta. Si tú le gustas a él reincidirá y provocará más encuentros de estas características.
Mucha suerte y mucho amor!!
Pues tienes razón... lo peor que podrías hacer sería creer que le gustas, o mejor dicho convencerte de que así es.
Puede que sí le gustes, pero no vale la pena ilusionarse si después de todo no era así.
Mientras disfruta todo el escenario, que hay obra para rato xD.
No desesperes... Lo que tenga que pasar pasará. Yo a veces si creo en el destino.
El roce hace el cariño.
Y bueno, darte las gracias por los premios del otro dia. Prometo que este finde actualizaré y una de esas actualizaciones serán los premios. He estado muy ocupada y no he tenido tiempo de escribir.
Un BESO enorme!
Sí, cierto, tienes razon es que igual todo esto que pasa son cosas tuyas... pero ¿y si no es asi?
Con esto no quiero decir que mañana mismo (bueno, mañana no, que es fiesta xD) te lances a sus brazos si te sonríe y te guiña un ojo. Pero lo que sí puedes hacer (y yo , por ejemplo, en tu situacion lo haria) seria dejarme llevar.
No te cierres a nada, pero tampoco des nada por echo, tú sólo deja que la corriente te lleve, y a ver en que acaba todo.
¡Un abrazo! ^_^
Gracias por vuestros comentarios!! =D Me han animado mucho!!! =D
Quizás todo esto solo esté mi imaginación y nada en la de él. Quizás ocurra algo extraño como que el roce hace el cariño...o quizás todo esto se quedara reducido en nada, porque no pasara absolutamente nada...
Pero bueno, da igual, lo importante es disfrutar del momento, y eso haré. Si algo debe ocurrir...pues que ocurra!! xD
P.D.: Espero que algunos de ustedes ya sientan ese espíritu navideño que se acerca!!
¡¡Un beso grande para tod@s!
Estoy haciendo las prácticas en un hotel. Empecé el lunes pasado así que llevo poco tiempo. La verdad es que me encanta, pero son tantas cosas... no puedo memorizarlas todas! y me agobio bastante... jajaja. Además idiomas... repasate bien los idiomas este año, te lo recomiendo.
Un besito. Ya actualicé mi blog otra vez. Me he desahogado =)
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